Pedalear entre espejos de agua: cómo recorrer la Ruta de los Siete Lagos sobre dos ruedas
El corredor de 110 kilómetros que une Villa La Angostura con San Martín de los Andes ofrece dos modalidades para ciclistas: autonomía con alquiler de bicis o tours guiados con logística completa. Temporada, exigencias físicas y claves para preparar el viaje.

Desde San Salvador de Jujuy, hacia el sur del continente y a unos dos mil kilómetros de distancia, la Patagonia argentina despliega uno de sus circuitos más celebrados por los viajeros: la Ruta de los Siete Lagos, que conecta Villa La Angostura con San Martín de los Andes a lo largo de aproximadamente 110 kilómetros dentro de los parques nacionales Lanín y Nahuel Huapi, dos áreas protegidas que combinan bosques andino-patagónicos, formaciones volcadas y una red lacustre de origen glaciar modelada durante el retroceso de los hielos cuaternarios. El recorrido atraviesa los lagos Lácar, Machónico, Falkner, Villarino, Escondido, Correntoso y Espejo, con miradores, saltos de agua, valles abiertos yforestaciones dominadas por coihues y lengas, las dos especies arbóreas emblemáticas de la región.
Dos maneras de tomar el camino
Para quien quiera encarar el tramo sobre dos ruedas existen hoy dos modalidades bien diferenciadas. La primera es el viaje autónomo: se retira una bicicleta en San Martín de los Andes con un pequeño trailer que la empresa de alquiler provee con casco, inflador, cámaras de repuesto, kit de parches, herramientas, candado y chaleco reflectivo, y se devuelve el rodado en Villa La Angostura al concluir la travesía. El itinerario habitual se cubre en tres días y dos noches, con campings señalados en un mapa que se entrega junto con la bicicleta.
La segunda opción es el tour organizado, una propuesta con mayor estructura logística que suele arrancar en Bariloche e incorporar, antes de llegar a la Ruta de los Siete Lagos, tramos como el Circuito Chico, el Paso Córdoba, la Laguna Rosales y la visita a los Arrayanes. Esta modalidad se desarrolla a lo largo de cinco días, en grupos que oscilan entre treinta y cuarenta personas, con bicicletas eléctricas a disposición, guías, mecánicos y un vehículo de apoyo que acompaña al grupo. Por su perfil, resulta la alternativa más elegida por viajeros mayores de cincuenta años. También operan en el mercado propuestas de dos, tres y cuatro días con salida desde Villa La Angostura hacia San Martín de los Andes, con logística previa y posterior incluida.
Qué pide el cuerpo y cómo entrenarlo
Los testimonios recogidos entre quienes ya completaron el recorrido coinciden en que no resulta indispensable ser un ciclista de alto rendimiento, aunque sí contar con un estado físico mínimo que permita sostener jornadas prolongadas sobre el pedal. Quienes relatan su experiencia describen al segundo día como el más exigente, por la acumulación de kilómetros y por la presencia de desniveles sostenidos. Para los residentes en zonas llanas, como el Área Metropolitana de Buenos Aires, los consejos se repiten: encarar un entrenamiento previo de entre cinco y seis meses con foco en la fuerza de piernas, sumar horas de rodadura en calle además del trabajo en bicicleta fija y practicar el manejo de cambios y piñones, claves para enfrentar los repechos del trayecto. En materia de alimentación, la recomendación pasa por incorporar proteínas e hidratos de carbono antes y durante el recorrido, para sostener el esfuerzo de las jornadas más largas.
- Distancia total: 110 kilómetros entre Villa La Angostura y San Martín de los Andes, atravesando los parques nacionales Lanín y Nahuel Huapi.
- Modalidad autónoma: alquiler de bicicleta con trailer incluido, retiro en San Martin de los Andes y devolución en Villa La Angostura, en tres días y dos noches, con campings señalados.
- Modalidad tour organizado: salidas desde Bariloche o Villa La Angostura, grupos de entre treinta y cuarenta personas, bicicletas electricas, guia, mecanico y vehiculo de apoyo.
- Temporada recomendada: de noviembre a abril, con enero como mes a evitar por la alta concurrencia.
- Clima: verano templado con amplitud térmica marcada, lluvias frecuentes y vientos del oeste que suelen intensificarse por la tarde.
Cuándo ir y qué tener en cuenta
La ventana de viaje se extiende de noviembre a abril, cuando las condiciones climáticas del oeste neuquino resultan más amigables para el pedaleo, con temperaturas que durante el día pueden ubicarse entre los quince y los veinticinco grados y mínimas nocturnas que descienden varios grados más por la altura y la continentalidad del clima patagónico. Dentro de ese rango, enero aparece como el mes a evitar por la alta concurrencia de turistas en campings, refugios y rutas. Fuera de temporada, la nieve, el barro y los caminos cerrados tornan inviable la travesía en bicicleta convencional.
Información práctica para el viajero
Para quienes opten por la modalidad autónoma, conviene reservar la bicicleta con anticipación, sobre todo en diciembre, febrero y Semana Santa, y confirmar que el equipo incluya las cubiertas adecuadas para ripos y tramos de tierra. En el tour organizado, las empresas suelen ocuparse de la hotelería y del transporte de equipaje, lo que libera al ciclista de cargar peso adicional. En ambos casos, se recomienda llevar protector solar, anteojos, ropa térmica para las mañanas, lluvia y documentación personal. Por último, los organismos de turismo de Villa La Angostura y San Martín de los Andes publican cada año el calendario actualizado de campings habilitados y de servicios sobre la ruta, un recurso útil para planificar las paradas y los aprovisionamientos de cada jornada.
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