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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Diario Quebrada

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Leuco dijo que la extraña y Martínez contó que lo silenció el mismo día del corte: el cruce televisivo que reabrió la conversación

La expareja se sometió a un cuestionario al aire sobre los casi ocho años que compartieron, entre redes sociales bloqueadas, mensajes borrados y recuerdos que ninguno terminó de devolver.

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Iván AramayoCultura y patrimonio · · 3 min de lectura
Leuco dijo que la extraña y Martínez contó que lo silenció el mismo día del corte: el cruce televisivo que reabrió la conversación

Dicen que el primer paso para superar a alguien es aceptar que todavía lo pensás. O, en versión criolla, escribirle un mensaje a las tres de la mañana y borrarlo antes de mandarlo. Eso, básicamente, fue lo que reconoció Diego Leuco en un cruce televisivo con su expareja, la periodista Sofi Martínez: un ejercicio de preguntas y respuestas que funcionó menos como cierre definitivo y más como una puerta entreabierta en pleno mediodía.

La dinámica, conducida por un tercero en el marco de un programa de entretenimiento, reunió a los dos periodistas después de la separación ocurrida en 2024. Martínez fue precisa con los números: ocho años de vínculo, dos etapas según Leuco. Y cuando le preguntaron qué había hecho con él en redes sociales el día del corte, la respuesta fue de manual: "El día que nos separamos te silencié y hasta el día de hoy no aparecés en mis redes. Era mejor silenciarte que eliminarte". Leuco, mientras tanto, reconoció que lo del bloqueo todavía le picaba.

Mensajes borrados y caras ocultas

(Y acá es donde uno empieza a entender de qué están hechos ciertos finales porteños: no de grandes golpes, sino de silencios acumulados en un celular.) Leuco confesó haber escrito mensajes que nunca llegaron: "Millones de veces le escribí y después los borré. Yo soy de escribir largo", dijo, mientras Martínez respondía entre risas que sí, efectivamente, tiene talento para eso. Ella, en paralelo, contó su propio truco digital con las fotos compartidas: no las borró, pero ajustó la configuración del teléfono para que la cara de su expareja dejara de aparecerle en los recuerdos automáticos. Una solución intermedia, de alguien que no quiere olvidar del todo pero tampoco tropezarse con eso a cada rato.

La pregunta que nadie quería hacer

La consulta más filosa llegó cuando le preguntaron si la extrañaba en el plano sentimental. Leuco intentó esquivarla, como hacemos todos cuando sabemos la respuesta pero no queremos pagarnos el costo de decirla en vivo. Terminó siendo claro: "Muchas veces, sí. Más veces sí que no." Y Martínez, fiel a su estilo, devolvió la gentileza con una sonrisa incómoda que, si uno la mira con detenimiento, dice bastante más que cualquier respuesta larga.

El día que borrarían

Para cerrar, el segmento propuso un ejercicio de ciencia ficción: si pudieran borrar un día de la relación, ¿cuál sería? Leuco no dudó: el de la separación. "No hubo días tristes en nuestra relación, pero eliminaría ese." Es una frase que, bien mirada, resume medio siglo de psicología de guardarropía: no te arrepientes de lo que viviste, sino del momento en que se cortó.

Y ahora, la pregunta que me toca a mí

¿Sirven estos reencuentros televisivos entre exparejas? Mi opinión, y la cargo con responsabilidad: sirven siempre y cuando no se usen para facturar a costa del otro. Cuando son genuinos, como parece ser este caso, pueden cerrar una conversación pendiente sin abrir un juicio público. Cuando sonriedes de un minuto de rating disfrazados de catarsis, dejan a dos personas expuestas y al público con la sensación de haber mirado por un agujero de cerradura que no le correspondía. Acá, por lo que se vio, parece más lo primero que lo segundo. Aunque, claro, también uno podría decir que no hay nada más porteño que armar un espectáculo con lo que, en otro país, se resolvería en un café de Flores y dos suspiros.

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