Lebocar, la pastilla que muchos parkinsonianos no están encontrando: Pfizer dice que volverá a las farmacias en marzo de 2027
Pacientes y familiares recorren farmacias de la ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense buscando levodopa/carbidopa. La empresa confirmó demoras de manufactura y un neurólogo de referencia pidió no interrumpir el tratamiento por cuenta propia.

Soy Noelia Sajama y me comunico con ustedes para contarles lo que viene atravesando Graciela, una vecina de Lanús que vive con Parkinson desde hace once años y que hace tres semanas no consigue en ninguna farmacia de su barrio las pastillas de Lebocar que toma cada seis horas, una caja verde alargada que ella reconoce de memoria por el ruido casi imperceptible que hace el blíster al abrirse. Graciela me cuenta, con la voz un poco cansada, que su hija mayor ya recorrió cuatro locales en Remedios de Escalada, Monte Chingolo y Lomas de Zamora, y que en dos le dijeron que la presentación de 250 miligramos de levodopa con 25 de carbidopa estaba en falta hace más de un mes, sin fecha precisa de reposición.
Lo que le pasa a Graciela no es un caso aislado ni mucho menos, y en las últimas semanas se multiplicaron los reportes de pacientes y familiares que no logran hacerse de algunas presentaciones de levodopa/carbidopa, la combinación de fármacos que sostiene, desde hace décadas, el tratamiento de fondo de la enfermedad de Parkinson. La confirmación oficial llegó de la mano del laboratorio Pfizer, que reconoció problemas de abastecimiento de Lebocar, su marca más conocida de esa dupla de medicamentos, y calculó que las entregas recién se normalizarían hacia marzo de 2027, es decir, dentro de varios meses.
Por qué la levodopa no se puede dejar de golpe
Antes de meternos en el problema de supply, vale la pena detenerse en algo que el neurólogo José Luis Etcheverry, especialista en Parkinson, repite cada vez que aparece un faltante como éste: la levodopa no se suspende de un día para el otro. No es un analgésico ni un antiinflamatorio de esos que uno deja cuando se acuerda de que le sobra. Etcheverry me explicó que cortar el tratamiento en forma abrupta puede disparar un empeoramiento rápido de la lentitud de movimientos, de la rigidez y de los temblores, pero también alteraciones del estado de ánimo y de la conducta que en algunos pacientes terminan en internaciones.
“Cualquier cambio de marca, de concentración o de dosis tiene que pasar por la consulta con el neurólogo o el médico tratante. No es algo que se resuelva en la farmacia ni en un comentario de grupo de WhatsApp.”José Luis Etcheverry, neurólogo especialista en Parkinson
Lo que el especialista sugiere cuando no se consigue la concentración exacta es una estrategia bastante concreta que vale la pena reproducir acá, porque es la que más se repite en los consultorios: se pueden combinar comprimidos de otra dosis para mantener la cantidad total de levodopa que el paciente necesita. Por ejemplo, si alguien tomaba un comprimido de 250/25 cada cuatro horas, se puede ajustar con dos comprimidos de 125/25 o uno de 100/25 más medio de otra presentación, siempre bajo indicación médica. La levodopa total diaria debe quedar igual, eso es lo central.
Qué marcas hay en el mercado argentino y qué dice Pfizer
Para entender la magnitud del faltante hay que mirar la góndola con cuidado, porque Lebocar no es la única opción. Etcheverry me confirmó que en el mercado argentino siguen disponibles Parkinel, que también combina levodopa con carbidopa, y Madopar, que en lugar de carbidopa lleva benserazida, otra sustancia que cumple una función terapéutica equivalente. La diferencia entre Parkinel y Lebocar suele ser mínima en cuanto a tolerancia, pero Madopar, al tener benserazida en lugar de carbidopa, puede generar respuestas distintas según el paciente: a algunos les sienta igual de bien, a otros les produce más náuseas, somnolencia o efectos gastrointestinales.
Del lado del laboratorio, Pfizer emitió un comunicado breve en el que atribuye la interrupción a demoras de manufactura, sin precisar si el inconveniente alcanza a otros países de la región o si se trata de un problema con el principio activo, con los excipientes o con la planta de producción. La compañía dijo que prevé normalizar las entregas en marzo de 2027 y puso a disposición un teléfono de consultas para pacientes y profesionales: 0800-444-8484. El dato fue ratificado por fuentes de la empresa, aunque al cierre de esta nota no había respuestas sobre los motivos puntuales de la demora ni sobre qué presentaciones puntuales se van reponiendo primero.
En las últimas semanas, pacientes y familiares de la ciudad de Buenos Aires y del conurbano bonaerense vienen describiendo recorridas largas por farmacias de barrio, cadenas grandes y hasta droguerías que antes no visitaban. Algunos cuentan que encontraron unidades sueltas en comercios del centro porteño o que una obra social les entregó un blister extra para cubrir el mes; otros directamente siguen sin conseguir y comparten, en redes y grupos de WhatsApp, capturas de pantallas de respuestas tipo "no tenemos fecha de reposición" o "el laboratorio no está entregando". También aparecieron reportes de faltantes en algunas obras sociales que entregaban la medicación de manera directa a través de farmacias propias.
La Red Argentina de Parkinson, que agrupa a pacientes y familiares de distintos puntos del país, pidió en las últimas horas información detallada sobre las existencias disponibles en farmacias y droguerías, y reclamó a las autoridades sanitarias y al laboratorio que se expliciten los motivos del faltante y los plazos ciertos de normalización. La entidad, que suele funcionar como puente entre la comunidad y los profesionales, difundió además una guía breve con recomendaciones para no interrumpir el tratamiento y para registrar, en cada farmacia consultada, la respuesta del farmacéutico.
La recomendación que baja desde la Red Argentina de Parkinson, desde el consultorio de Etcheverry y desde cada uno de los pacientes con los que pude hablar para esta nota se repite siempre con las mismas palabras: no automedicarse, no dejar de tomar la levodopa ni siquiera un día, no cambiar de marca ni de concentración sin hablar antes con el neurólogo, y reclamar al laboratorio Pfizer y a la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica, más conocida por su sigla ANMAT, que se garantice la continuidad del tratamiento. Lo que la comunidad pide, en definitiva, es que la pastilla verde que Graciela reconoce por el sonido del blíster vuelva a las farmacias antes de marzo de 2027, y que mientras tanto se asegure el acceso a alternativas equivalentes bajo control médico.
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