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Martes, 20 de octubre de 2026
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La dieta DASH se libera de una sospecha que frenaba su indicación en hipertensos medicados

Un estudio presentado en las Sesiones Científicas de Hipertensión 2026 de la American Heart Association mostró que el plan alimentario no elevó el potasio en sangre a niveles peligrosos, aunque los propios autores piden cautela: los resultados todavía no fueron revisados por pares y el monitoreo médico sigue siendo clave.

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Celeste CondoríEducación y salud · · 3 min de lectura
La dieta DASH se libera de una sospecha que frenaba su indicación en hipertensos medicados

Lo confieso: lo primero que atrapó mi atención fue una cifra de impacto. Solo el 12 por ciento de los adultos argentinos con hipertensión controlada cumple, según la última encuesta del Ministerio de Salud, con un plan alimentario sostenido. En Estados Unidos, donde se realizó la investigación que hoy nos ocupa, el escenario es parecido y por eso el hallazgo importa: durante décadas, una duda clínica concreta frenó la prescripción de la dieta DASH en pacientes que ya toman medicamentos para la presión.

La sospecha tenía lógica. La dieta DASH, pensada hace más de veinticinco años y validada por la evidencia, empuja el consumo de frutas, verduras, cereales integrales, frutos secos y lácteos bajos en grasa, y al mismo tiempo recorta carnes rojas, sal y azúcares añadidos. Es, por construcción, un plan rico en potasio. El problema es que varios fármacos antihipertensivos dificultan la eliminación renal de ese mineral. Cuando se acumula, aparece lo que en la jerga médica se llama hiperpotasemia, capaz de provocar alteraciones graves del ritmo cardíaco.

Qué midió el estudio

El equipo partió de los ensayos clínicos GoFresh y GoFresh Rx, que siguieron a adultos con diagnóstico de hipertensión y distintos grados de función renal. A esos participantes se los dividió según el tipo de medicación que tomaban y se les indicó el plan DASH. Los investigadores midieron cómo se comportaba el potasio en sangre a lo largo del seguimiento y compararon los valores antes y después.

El resultado central: no se detectaron incrementos del mineral que alcanzaran rangos considerados peligrosos, incluso en quienes usaban fármacos con más tendencia a retenerlo. La aclaración de los propios autores es clave: los niveles riesgosos sí pueden aparecer si se combinan antihipertensivos con antiinflamatorios como el ibuprofeno o el naproxeno, de uso muy frecuente.

“La dieta DASH tiene eficacia demostrada para mejorar la presión arterial. Sin embargo, el monitoreo clínico sigue siendo necesario, sobre todo en pacientes polimedicados.”Marian Budu, coordinadora de investigación clínica del Beth Israel Deaconess Medical Center de Boston y autora principal del trabajo

Por qué este dato cambia la consulta diaria

  • Quitar una barrera mental: durante años muchos profesionales evitaron indicar el plan DASH a pacientes ya medicados por miedo a la hiperpotasemia. Ahora tienen evidencia reciente para sostener la indicación.
  • Incluir a más perfiles: los resultados alcanzan a adultos con función renal preservada y a quienes tienen deterioro leve a moderado, un grupo que suele quedar afuera de cualquier recomendación dietaria.
  • Recordar el factor ibuprofeno: el potasio se disparó en combinaciones puntuales con antiinflamatorios. Vale revisar la botiquina familiar antes de empezar el plan.
  • Pedir un análisis previo: un simple estudio de sangre con dosaje de potasio y función renal alcanza para empezar con el pie derecho.
  • Mantener el control médico: el hallazgo despeja la duda central, pero no reemplaza los controles periódicos ni el ajuste fino de la medicación.

Lo que falta saber

El trabajo fue presentado en una sesión científica y todavía no atravesó la revisión por pares, el filtro clásico que valida los hallazgos antes de publicarse en una revista con referato. El propio Kevin Volpp, director del Centro Penn para Incentivos de Salud y Economía del Comportamiento de la Universidad de Pensilvania, lo enmarcó como un estudio de seguimiento que confirma la seguridad del plan, pero insistió en que se necesitan investigaciones más grandes y prolongadas para blindar la en pacientes con enfermedad renal avanzada o que usan combinaciones de fármacos más complejas.

Mientras tanto, la lectura práctica para los consultorios argentinos es clara: la dieta DASH vuelve a la mesa de prescripción como una herramienta válida para casi todos los hipertensos medicados, con la condición de pedir un análisis de sangre antes de empezar, revisar la lista completa de medicamentos que toma el paciente y repetir el control de potasio a las pocas semanas. Lo que falta, en definitiva, es letra chica clínica: estudios locales, de mayor seguimiento y con poblaciones diversas. Hasta que aparezca, el oído atento del médico de cabecera sigue siendo el mejor complemento de la receta.

CC
Celeste CondoríEducación y salud

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