En las puertas de Caviahue, una familia neuquina rescata la cabalgata de campo como propuesta de turismo respetuoso
En el paraje La Vega, a unos 1.600 metros de altura y a poco más de 360 kilómetros de San Salvador de Jujuy por la ruta que cruza la cordillera del Chachil, los Garrafa reabrieron una tradición familiar y la convirtieron en un emprendimiento habilitado por la Provincia, donde el bienestar del caballo ocupa el centro de la experiencia.

En la entrada misma del pueblo de Caviahue, en el paraje conocido como La Vega, una familia neuquina recuperó una costumbre que había quedado suspendida en el tiempo y la transformó, con la venia del ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales de la Provincia del Neuquén, en una propuesta turística pensada para visitantes que llegan buscando algo más que un simple paseo a caballo. La experiencia, que se desarrolla en el corazón del Alto Neuquén y tiene al volcán Copahue como telón de fondo permanente, propone una cabalgata familiar donde el bienestar del animal es tan importante como el paisaje que se recorre.
Un ritual de cuidado antes de salir al sendero
Antes de que aparezca el primer visitante del día, la rutina en La Vega ya está en marcha: la familia revisa a los caballos, los alimenta y los cepilla uno por uno. Ese trabajo previo, explican los propios organizadores, no responde a una cuestión de imagen ni a un agregado decorativo, sino que es la base sobre la que se apoya toda la propuesta. La idea central es que quien se acerque a montar comprenda primero con qué animal va a compartir el recorrido, lo conozca, lo trate y, en la medida de lo posible, lo respete.
El emprendimiento lleva el nombre del paraje y pertenece desde hace décadas a la familia Garrafa. El abuelo de los actuales dueños realizaba allí cabalgatas cuando sus hijos eran chicos; con el paso del tiempo, dejó la actividad. La vuelta al lugar fue impulsada por él mismo, ya anciano, al ver que sus nietos habían desarrollado un vínculo propio con los caballos y con esa forma de vida ligada al campo neuquino.
Durante los primeros seis o siete años, la familia regresó a La Vega sin intención turística, simplemente para que los chicos pudieran disfrutar del espacio, de los animales y del ritmo pausado del paraje. Recién hace poco más de un año, la idea de abrir la experiencia a visitantes tomó forma concreta y se tradujo en la inscripción como prestador habilitado, un trámite que, según cuentan, les dio la seguridad necesaria para profesionalizar la propuesta sin perder el espíritu familiar.
Conocer al caballo antes de cabalgar
La propuesta se distingue de una cabalgata convencional desde el primer minuto. Antes de montar, los visitantes se acercan al caballo, aprenden a alimentarlo y a cepillarlo, y reciben información básica sobre su comportamiento, sus reacciones y sus cuidados elementales. La intención, explicó María René Garrafa, quien lidera el proyecto junto a su pareja Marcos y sus tres hijos, es correr al animal del lugar de objeto utilitario para ubicarlo en un lugar de compañía y de respeto.
“No queremos que el caballo sea visto solamente como un medio para recorrer un sendero. Queremos enseñar a conocerlo, respetarlo y entenderlo.”María René Garrafa, responsable del emprendimiento La Vega
El recorrido se desarrolla en un escenario típico de Caviahue, donde se conjugan volcanes, montañas, cascadas y senderos de altura en un territorio que, por su ubicación en la cordillera, puede experimentar cambios de clima en cuestión de horas. Esa variabilidad, advierten desde la familia, forma parte de la experiencia y se incorpora a la planificación de cada salida. La actividad cierra con una merienda casera que, según remarcan los organizadores, está pensada para que la jornada no termine abruptamente al regreso al punto de partida, sino que concluya con un momento de conversación y descanso.
Planes a futuro y horizonte de la propuesta
Los Garrafa ya delinearon los próximos pasos: a corto plazo, la intención es ampliar el espacio físico, mejorar los accesos y construir una caballeriza que les permita ofrecer mejores condiciones tanto a los animales como a los visitantes. A largo plazo, el objetivo declarado es más ambicioso: sostener la actividad como modo de vida familiar y, sobre todo, transmitirla a la próxima generación, con la expectativa de que los hijos que hoy crecen entre caballos sean quienes continúen el proyecto en el futuro cercano.
- Dónde queda: en el paraje La Vega, a la entrada del pueblo de Caviahue, en la Provincia del Neuquén.
- Qué incluye la experiencia: acercamiento previo al caballo, alimentación, cepillado, cabalgata por senderos del Alto Neuquén con vista al volcán Copahue y merienda casera al cierre.
- Cómo reservar: la actividad se organiza de manera directa con la familia Garrafa, con cupos limitados y modalidad personalizada.
- Qué llevar: ropa cómoda y abrigada, calzado cerrado, protector solar y, si el clima acompaña, ropa de lluvia por los cambios bruscos típicos de la zona de montaña.
- Temporada recomendada: el clima cordillerano sugiere planificar la visita entre fines de primavera y principios de otoño, cuando los senderos ofrecen mejores condiciones para cabalgatas familiares.
- Dato geológico: la región se asienta sobre el complejo volcánico Copahue-Caviahue, un sistema activo cuya actividad hidrotermal y fumarólica da forma al paisaje que se recorre a caballo.
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