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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Diario Quebrada

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El arma que se vuelve todo: Dylan Faden se muda a Nueva York y arruina la fiesta del Hiss

Control Resonant cambia al hermano de Jesse, lo manda a una Manhattan partida al medio y reemplaza las pistolas por una espada-guadaña-martillo-taladro que muta según el golpe. Combate cuerpo a cuerpo, mundo abierto y muchas ganas de revancha.

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Iván AramayoCultura y patrimonio · · 4 min de lectura
El arma que se vuelve todo: Dylan Faden se muda a Nueva York y arruina la fiesta del Hiss

(Pará, te cuento de entrada lo que nadie te dice: en Control Resonant se acabaron las pistolas flotando solas en el aire. Esta vez el que se hace cargo de la limpieza paranormal es Dylan Faden, el hermano menor de Jesse, y la herramienta con la que acomete la tarea es un bicho llamado Aberrant que cambia de forma según el movimiento que le pidas. Hoy te lo desgrano, sin spoilers grosos y con la mejor onda.)

El juego sale de la Casa Inmemorial, que es como decir que la Brukman le prendió fuego a la Federal de Control, y manda a Dylan a recorrer una Nueva York partida al medio. Literal: el Hiss se filtró de la Casa y deformó la ciudad, la aisló entre dimensiones y la convirtió en una especie de galería de arte mal ensamblada. La misión central es encontrar a Jesse después de siete años desaparecida, pero el viaje vale tanto como el destino.

Una sola arma, cuatro humores

El Aberrant es el protagonista silencioso de las peleas. En un mismo combate pasa de espada a guadaña, de martillo a taladro, sin que tengas que abrir el inventario como en los RPG viejos. La forma cambia al ejecutar ataques ligeros, pesados o cierres de combinación. Las mejoras permiten ajustar el comportamiento de cada variante al estilo de cada uno: hay gente que quiere ir siempre a fondo con el taladro y gente que prefiere el corte limpio de la espada. Las dos formas son válidas, no te apures a elegir.

Detrás de ese cambio hay una decisión de diseño bastante clara: Remedy se cansó de las peleas a distancia con cobertura y se pasó al cuerpo a cuerpo. Los golpes cercanos recargan la energía necesaria para activar habilidades especiales y los enemigos derrotados dejan salud, así que el juego te empuja a meterte en la boca del lobo en lugar de asomarte desde atrás de un pilar. Algunos adversarios más grandes escupen bichitos en serie, lo que obliga a pensar a quién bajás primero. Pequeño placer táctico, gran ahorro deremedy de batería del joystick.

Dylan, el hermano que no quería estar ahí

Acá la nota se pone emotiva, y con razón. Dylan carga con un pasado pesado: fue sujeto de experimentos de la Oficina Federal de Control, maneja sus poderes a los tropezones y, aun así, acepta ponerse la camiseta del organismo para buscar a Jesse. La historia se ocupa de esas consecuencias y amplía la información sobre los fenómenos paranormales del universo Control. Es un protagonista más herido, más desconfiado, y eso se nota en cómo se mueve y en cómo habla. Si Jesse era la funcionaria que tomaba decisiones difíciles con cara de póquer, Dylan es el pibe que se come el garrón y después piensa.

Moverse, esquivar y no quedarse quieto

  • Esquivas, impulsos aéreos y flotación temporal para cambiar de altura en pleno combate.
  • Ataques en el aire para cortar la distancia con enemigos que disparan desde lejos.
  • La posibilidad de interrumpir una animación y seguir la combinación si no recibís un golpe.
  • Poderes como Ignite, que incendia las armas enemigas y aplica quemaduras.
  • Árboles de habilidades, mejoras del Aberrant y aumentos opcionales de salud y energía para crecer con el personaje.

A esta altura ya te habrás dado cuenta de la intención: Remedy te saca del lobby cerrado del primer Control y te tira a una ciudad enorme, partida y peligrosa. Las misiones principales y las actividades secundarias suben el estatus de Dylan en cada zona, así que el progreso tiene dos motores. Si te gustaba la prosa rara de Alan Wake o la arquitectura imposible del primer juego, acá te vas a sentir como en casa, pero con más calles y más gente a la que ayudar (o ignorar, que también es una opción).

Para tener en el radar

Como dice la copla que me cantó un amigo mientras esperábamos el colectivo en avenida de Mayo, “vuela la pluma, vuela el papel”: en Control Resonant vuela Dylan, vuela el Aberrant y vuela una Nueva York que ya no se reconoce. Si te copa la mezcla de mundo abierto, combate con combinaciones y lore paranormal, agendalo. Salida prevista, PC y consolas actuales, con la promesa de esa traducción que te deja leyendo subtítulos en vez de pelear. Te lo recomiendo con una certeza simple: a veces lo mejor que le puede pasar a una saga es cambiar de manos y de armas al mismo tiempo. Y este es uno de esos casos.

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Iván AramayoCultura y patrimonio

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