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Martes, 20 de octubre de 2026
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Diario Quebrada

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El Assassin's Creed que se quedó en el tintero: China ancestral, paraguas con cuchillo y un juego que nunca vio la luz

Semanas atrás empezaron a caer portafolios de desarrolladores con videos, capturas y hasta una pelea contra Xiang Yu. Lo que hay detrás del proyecto cancelado por Ubisoft y Tencent, y por qué la antigua Qin merecía algo así.

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Iván AramayoCultura y patrimonio · · 4 min de lectura
El Assassin's Creed que se quedó en el tintero: China ancestral, paraguas con cuchillo y un juego que nunca vio la luz

Salí a comprar el pan y, mientras esperaba el turno, me clavé mirando el celular como hace media Buenos Aires. En la pantalla pasaban, una tras otra, imágenes borrosas de una asesina corriendo por murallas chinas, pelear contra un señor con armadura que, según el video, sería Xiang Yu, y blandir lo que parece un paraguas convertible en arma. Levanté la cabeza, miré a la señora de la panadería y le dije: 'Esto era un Assassin's Creed que se canceló'. Me miró como si le hubiera hablado en mandarín. Y un poco era eso, justamente.

Pero vamos por partes, porque la historia lo merece. Hace unas semanas empezaron a aparecer portafolios de gente que trabajó en un proyecto misterioso: Assassin's Creed Destiny, un juego principal para PC y consolas que Ubisoft cocinaba junto a los chinos de Tencent y que, atención, nunca fue anunciado de manera oficial. O sea, ni siquiera nos habían dicho que existía. Uno se entera así, por una filtración de currículums, que es como enterarte de un romance por una foto mal sacada en un subte.

Qué se filtró y por qué importa

El material que anda dando vueltas muestra prototipos jugables, entornos todavía sin texturas finales y, lo más jugoso, mecánicas de combate que dejan ver que no era un jueguito menor. Estamos hablando de un mundo abierto a gran escala, pensado como un título principal de la saga (no un spin off), con una historia ambientada en el 206 antes de Cristo, justo cuando la dinastía Qin se cae a pedazos y empieza a asomar la Han. Sí, la misma época que la del juego móvil Assassin's Creed Jade, pero con otra escala y otra comida.

  • Ambientación: año 206 a. C., ocaso de la dinastía Qin y ascenso de Liu Bang, una época de guerra civil y reconstrucción.
  • Protagonista: una asesina vista en el metraje, con combate cuerpo a cuerpo y armas blancas, más la posible pelea contra el caudillo Xiang Yu.
  • Arma estrella: un paraguas giratorio que se despliega como herramienta de combate, una de esas rarezas que dan ganas de probar.
  • Elección de personaje: fragmentos de interfaz sugieren protagonista masculino o femenino, en línea con el esquema de Assassin's Creed Shadows.
  • Estética: símbolos de yin-yang y trazos de caligrafía china en los menús, una identidad visual propia dentro de la saga.

Lo del paraguas es lo que más me hizo levantar una ceja. Porque en serio, ¿a quién se le ocurre un paraguas como arma y sale bien? A los chinos, claro, que ya inventaron el papel, la pólvora y, si me apuran, el pisco sour (o al menos eso discutimos con unos amigos chaqueños la semana pasada, pero esa es otra nota). El caso es que la filtración muestra a la protagonista haciéndolo girar como una hélice mortal, en una coreografía que parece sacada de una película de wuxia, no de un juego de Ubisoft.

Porque acá viene lo triste de la historia. Destiny no murió solo. Forma parte de una seguidilla de golpes internos que viene sufriendo la franquicia: Assassin's Creed Jade, que también iba a China, lleva años de retrasos y se viene postergando más que un asado un domingo a las dos de la tarde; y Assassin's Creed Hexe, el misterioso proyecto de ambientación europea, también tuvo cambios de equipo creativo. La saga está más golpeada que un San Lorenzo en fecha 14. (Por favor, gestores del club, no me hagan nota al pie de esto.)

“Por ahora, las imágenes de Destiny quedan como el retrato fantasma de un juego que no llegó a existir: un Assassin's Creed que quiso contar el ascenso de Liu Bang con un paraguas, caligrafía y olor a pólvora en las murallas.”Iván Aramayo

A mí, que me acuerdo cuando Assassin's Creed Shadows por fin llegó a la Argentina y la duró más que la novela de las nueve, este tipo de noticias me generan algo que los periodistas solemos evitar: melancolía. No porque Assassin's Creed sea la octava maravilla (de hecho, lleva años regalándonos más bostezos que), sino porque cada proyecto cancelado es una conversación que no vamos a tener. La antigua China, con sus murallas, sus traidores, sus generales con corcel y sus bibliotecas quemadas, pedía a gritos un mundo abierto. Nos quedamos con las ganas, y eso duele más que perder un colectivo en hora pico.

Si el finde se quedan en casa y quieren meter el ojo en el material filtrado, los portafolios andan dando vueltas por LinkedIn y por algunos archivos en YouTube de los propios desarrolladores (ojo, baja calidad, audio cortado, todo muy prototipo). Si en cambio les tira más la nostalgia, Assassin's Creed Shadows sigue siendo un buen lugar para reencontrarse con la saga. Y si lo suyo es la música, busquen la banda sonora de Ghost of Tsushima y déjense llevar: tiene la misma épica que este destino frustrado prometía. Buen finde, y a no perder la paciencia, que en este oficio nunca se sabe qué Assassin's Creed cae mañana.

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Iván AramayoCultura y patrimonio

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