Miércoles, 9 de septiembre de 2026
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Diario Quebrada

Veintitrés años después, alguien quiere volver a robar oro en minis

Paramount reactivó la secuela de "The Italian Job" y empezó a tantear a Paul Feig para dirigirla. Nadie del reparto original confirmó nada, el guion ni existe y la fecha de estreno es un misterio. Mientras tanto, nosotros nos preguntamos qué se puede hacer con una película que ya quedó como recuerdo de videoclub.

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Iván AramayoCultura y patrimonio · 9 DE SEPT DE 2026 · 3 min de lectura

(Lo imagino y ya me suena a sábado a la tarde, con la reposición en cable, las publicidades de yogurt y la certeza absoluta de que Mark Wahlberg iba a decir algo medio inentendible pero con onda). Ahora resulta que Paramount quiere reflotar "The Italian Job", la película de 2003 que nos enseñó que robar lingotes de oro en minis tuneados por las calles de Los Ángeles era una idea razonable, y empezó conversaciones con el director Paul Feig para ponerse al frente del proyecto. El anuncio lleva semanas dando vueltas y todavía no hay nada cerrado: ni contrato firmado, ni elenco confirmado, ni fecha estimada de rodaje. Lo que hay, básicamente, es intención.

El plan: misma marca, director nuevo

La información que circula indica que Feig es el nombre que más suena en las oficinas de Paramount. El cineasta se hizo conocido por comedias con de acción, como la saga de "Cazafantasmas" de 2016 y varios films con Melissa McCarthy, así que la elección no es casual: la productora parece estar tanteando un tono con más peso cómico que la entrega original. Lo que no queda claro es qué hacer con los personajes que ya tenemos en la cabeza. Por ahora, nadie del reparto inicial, ni Mark Wahlberg, ni Charlize Theron, ni Jason Statham, dijo una sola palabra sobre el proyecto. Están todos en silencio, que en Hollywood suele significar que todavía no les ofrecieron nada o que el teléfono no sonó.

  • La película original se apoyaba mucho en el carisma de Wahlberg como líder del grupo de ladrones, en la frialdad calculada de Theron y en el caos físico de Statham. Sin al menos uno de ellos, la secuela tiene que inventar un nuevo centro de gravedad.
  • El robo de oro en Los Ángeles con minis modificados y hackeo de semáforos fue el gancho visual de 2003. Hoy, con autos eléctricos y cámaras por todos lados, el mecanismo necesita una vuelta de tuerca.
  • El humor británico de la versión de 1969 con Michael Caine ya estaba tamizado por la mirada estadounidense de F. Gary Gray. Si Feig se confirma, cabe esperar un paso más hacia la comedia pura.

(Acá va una copla, porque me sale del alma y porque la memoria de la peli me la pide): "Dicen que el oro no se pierde, / dicen que el oro se va, / pero el que roba en minis / siempre vuelve a la ciudad". No es de ningún folclorista conocido, es de un servidor que acaba de inventarla frente al teclado, pero le viene como anillo al dedo a esta historia.

“La película de 2003 recaudó 176 millones de dólares en todo el mundo con un presupuesto de 60 millones, según los registros disponibles.”Datos de producción de The Italian Job

Mientras tanto, el proyecto está en pañales. No hay libreto terminado, no hay cronograma de filmación, no hay ventana de estreno. Lo único concreto es que Paramount decidió que la marca todavía puede rendir. ¿Qué esperar de una secuela que llega más de dos décadas después? Sinceramente, no sé. Puede salir algo fresco si Feig se anima a rodar en Roma o en Nápoles, meter persecuciones por los túneles del metro y sumar humor local; o puede terminar siendo un refrito nostálgico con el mismo plan de robo y el mismo semáforo hackeado. Mientras tanto, este finde lo que hay para ver es la original, que sigue funcionando como relojito: una banda de ladrones, un plan perfecto, un giro que nadie ve venir y un final que pide secuela desde hace veintitrés años. Si Paramount se decide a hacerla, que se apure antes de que los minis pasen a ser piezas de museo.

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Iván AramayoCultura y patrimonio

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