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Una remera, un guardapolvo, una época: el ModMA lee la Argentina a través de su indumentaria

La muestra "Vestir mundos", organizada junto a Fundación IDA, recorre seis núcleos temáticos que revisan cómo diseñadores y cooperativas argentinas transformaron crisis, materiales descartados, saberes del norte y hasta la biotecnología en piezas de autor. Estará abierta hasta julio de 2027.

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Noelia SajamaComunidades y territorio · 11 DE SEPT DE 2026 · 3 min de lectura

Leandro tiene 42 años y trabaja en una cooperativa de costura del sur del conurbano. Hace poco se probó un guardapolvo blanco intervenido con estampas que no había visto nunca y se quedó mirándolo como si fuera un documento. Esa sensación, la de tomar una prenda y leer en ella una época entera, es la que persigue "Vestir mundos", la nueva exposición que abrió el 10 de septiembre en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires y que va a quedar colgada hasta el 1 de julio de 2027, así que hay tiempo de sobra para volver con calma.

La muestra llega de la mano del ModMA y de Fundación IDA, que en el mundo del diseño se conoce como Investigación en Diseño Argentino. La curaduría la firman Franco Chimento y Raúl Flores, que ordenaron el recorrido en seis núcleos temáticos. La idea que los guía, según me explicó Chimento cuando fui a recorrerla, es bastante directa: en la Argentina, muchas veces, los diseñadores no trabajaron desde la abundancia sino desde la falta, y eso se nota en las telas, en los avíos y hasta en las costuras.

“Son diseños que dialogan con las inquietudes de su tiempo y transforman la carencia o la dificultad en potencia.”Franco Chimento, curador

El primer tramo de la muestra bucea en las crisis socioeconómicas de fines de los noventa y principios de los dos mil. Ahí aparece Trosmanchurba, la firma de Martín Churba y Jessica Trosman, que se hizo famosa por experimentar con fusiones textiles, plásticos quemados y materiales descartados para discutir qué se considera sofisticado y qué no. También está la colección "Pongamos el trabajo de moda para siempre", de 2004, que Churba hizo junto a la Cooperativa La Juanita, donde el clásico guardapolvo blanco dejó de ser un uniforme escolar y pasó a ser un símbolo del trabajo autogestionado, o sea, del trabajo organizado por las propias costureras sin patrón ni dueño.

Sostenibilidad, identidades regionales y oficios del norte

  • 12NA, el colectivo de Mariano Breccia y Mercedes Martínez, desarma y vuelve a armar prendas de segunda mano como quien reescribe un texto.
  • Juliana García Bello trabaja con ropa heredada y manteles donados por familias, una práctica que la moda llama upcycling y que en criollo sería reciclar hacia arriba.
  • Therapy Recycle and Exorcise, con base en Córdoba y Berlín, lleva el suprarreciclaje, es decir el reciclaje extremo, a las subculturas nocturnas sin distinción de género ni de temporada.
  • MANTO, de Clara de la Torre y Diana Dai Chee Chaug, trabaja desde 1996 con hilanderas del norte argentino en lana de oveja y pelo de llama, esos tejidos gruesos y abrigados típicos de la puna y la quebrada, combinados con sastrería contemporánea.
  • La salteña Roxana Liendro traslada técnicas de orfebrería como el repujado, que es golpear el metal desde atrás para relieves, y el cincelado, que es tallar con herramientas finas, sobre textiles andinos como el barracán y el aguayo.

El cierre de la exhibición se mete con las búsquedas más recientes y hay piezas que miran a la biotecnología y a la producción circular, que es la idea de fabricar sin generar desperdicio, casi como si la naturaleza funcionara en loop. Ahí aparece Romina, cuyo trabajo la muestra presenta como un puente entre el laboratorio y el taller, aunque el material de base que me dieron queda en esa frase y prefiero no estirarla para no inventar lo que no me contaron.

Lo que se llevan los visitantes, me parece, es una lectura posible de la historia reciente del trabajo argentino contada desde la ropa. Lo que la comunidad del diseño pide, o al menos lo que esta muestra parece pedir, es que la exhibición se lea como una invitación a tomarse en serio la indumentaria nacional y que el ModMA y la Fundación IDA sigan abriendo estos archivos a quien quiera pasar, mirarlos y entender de qué están hechos los años que nos tocó vivir.

NS
Noelia SajamaComunidades y territorio

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