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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Selva, arroyo y vivero: una reserva en Misiones propone una pausa de dos o tres días en cabañas sobre el agua

A cuarenta kilómetros de El Soberbio y a casi trescientos de las Cataratas del Iguazú, Margay combina caminatas, kayak por el arroyo Paraíso y una visita al vivero Kawsay, con cuatro lodges ribereños como base para recorrer la Reserva de Biosfera Yabotí.

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Micaela LlampaTurismo y ambiente · · 3 min de lectura
Selva, arroyo y vivero: una reserva en Misiones propone una pausa de dos o tres días en cabañas sobre el agua

Desde San Salvador de Jujuy, el camino hasta la reserva privada Margay recorre cerca de mil cuatrocientos kilómetros por el corredor de la Ruta Nacional 12 y la Ruta Provincial 2, atravesando el norte de Corrientes y el sur de Misiones hasta El Soberbio, el último pueblo misionero antes de la frontera con Brasil. Desde allí, el destino se emplaza a unos cuarenta kilómetros hacia el este, en el corazón del departamento Guaraní, y a aproximadamente doscientos noventa kilómetros de las Cataratas del Iguazú. La altitud del área ronda los doscientos metros sobre el nivel del mar y el relieve corresponde a un sector de serranías bajas modeladas sobre basalto, una formación geológica típica de la provincia que sostiene los saltos de agua y los arroyos de la región.

El clima subtropical húmedo, con temperaturas medias anuales cercanas a los veintiún grados y lluvias repartidas durante todo el año, explica la densidad del monte que rodea al establecimiento. Dos o tres días es la estadía sugerida para conocer la reserva, que funciona como un punto intermedio entre los saltos de Moconá, al sur, y el circuito de las Cataratas, al norte.

Cuatro cabañas sobre el arroyo Paraíso

La propuesta de alojamiento se concentra en cuatro cabañas levantadas sobre la ribera del arroyo Paraíso, un curso de agua de vertientes amazónicas que desciende desde las sierras. Las unidades están rodeadas de selva paranaense y disponen de un deck de madera orientado al agua, donde se sirve el desayuno y la merienda. La cocina del lodge trabaja con productos frescos y de origen orgánico, con preparaciones que recuperan sabores de la gastronomía misionera, como el pescado envuelto en hojas de banano cocinado a la orilla del fogón, en reuniones nocturnas que suelen extenderse con relatos sobre la cultura guaraní.

Senderos, kayak y un vivero que produce hasta doscientos mil plantines al año

Durante las horas de sol, el visitante puede optar por senderos autoguiados que se internan en el monte o por caminatas acompañadas por guías profesionales, que detallan las características de la flora y de la fauna local. Una alternativa complementaria es la navegación en kayak por el arroyo, una actividad que permite observar la vegetación desde el agua y detenerse en las costas selváticas. La recorrida se completa con la visita al vivero Kawsay, un espacio dedicado a la producción de especies nativas donde se generan entre cien mil y doscientos mil plantines por año, destinados a la restauración de ambientes degradados y al arbolado urbano.

La reserva ocupa sesenta y cinco hectáreas dentro del área de amortiguación de la Reserva de Biosfera Yabotí, un bloque de doscientas cincuenta y tres mil hectáreas de selva paranaense protegida. El trabajo ambiental del proyecto incluye el seguimiento del palo amargo y de otras especies de flora amenazadas, la colocación de cámaras trampa para registrar fauna y desalentar la caza furtiva, y la implementación de sistemas agroforestales que combinan cultivos y árboles nativos para recuperar suelos degradados por incendios y por actividades productivas. Esta línea se articula, además, con el proyecto M2 por Naturaleza, orientado a restaurar superficies de selva afectadas.

ML
Micaela LlampaTurismo y ambiente

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