Viernes, 4 de septiembre de 2026
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Diario Quebrada

Ridley Scott se topó con un guion que le explotó en la cara y no lo soltó más

El director británico vuelve a la ciencia ficción con "La constelación del perro", una historia post-apocalíptica que lo enamoró a la primera lectura y a la que le metió mano en el tercer acto para sumar a Jacob Elordi en una situación que el libro de Peter Heller ni se atrevía a imaginar.

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Iván AramayoCultura y patrimonio · 4 DE SEPT DE 2026 · 3 min de lectura

Iván Aramayo, Cultura y patrimonio. Salgo del cine todavía con olor a pochoclo y con esa sensación rara que te queda cuando una película te agarra del cuello desde la primera escena y no te suelta hasta que se prenden las luces. Esa misma sensación, dice el bueno de Ridley Scott, fue la que le provocó el guion de "La constelación del perro" ("The Dog Stars") apenas leyó la primera página. Y ojo, que no es un tipo que se impresione fácil: el director inglés lleva más de cuarenta años fabricando mundos en pantalla y, por lo que él mismo cuenta, son apenas tres los guiones que lo sacudieron así. Los otros dos fueron "Alien, el octavo pasajero" y "Marte" ("The Martian"). No hace falta ser un cinéfilo recalcitrante para entender que estamos ante un elogio bastante pesado.

La historia es una de esas que a Scott le quedan como anillo al dedo: un drama post-apocalíptico adaptado de la novela de Peter Heller, con Mark L. Smith firmando el guion. Pero acá viene lo jugoso, lo que a mí, que vengo siguiendo al viejo zorro desde los tiempos de la NCRD en video club, me hizo levantar una ceja. Scott no se conformó con decir "me gustó, lo filmamos tal cual". Le pidió a Smith que reescribiera el tercer acto de arriba abajo. ¿El motivo? Meter al personaje que interpreta Jacob Elordi en una situación que directamente no existe en el libro original. El director se escudó en una razón muy de él: necesitaba una "perspectiva realista".

La costumbre de meter mano

(Acá uno levanta el diario del ayer y se acuerda de que Scott viene de ajustar libretos desde hace décadas. Las modificaciones al guion original de Dan O'Bannon para "Alien" son parte del manual del cine de ciencia ficción, así que la noticia no sorprende tanto como confirma: cuando a Ridley se le mete algo en la cabeza, lo cambia hasta que le cierra.)

Lo de Elordi importa. No es un detalle de casting menor: el pibe australino viene de pegar el estirón artístico en "Saltburn" y tiene ese magnetismo algo perverso que a Scott, según parece, le viene bárbaro para un mundo que se cae a pedazos. La idea de sumarlo en un tramo de la historia donde el libro no lo tenía habla de un director que no se casó con el material original sino con la idea que le bullía en la cabeza. Cuestionable o no, es una decisión de autor de las que ya no se ven mucho.

“Son apenas tres los guiones en toda mi carrera que me provocaron esa reacción desde la primera lectura.”Ridley Scott, en entrevista con la revista GQ

Para arrancar el fin de semana, les dejo dos sugerencias que van como piña al tema. Si quieren ver de qué hablamos cuando hablamos de Scott en su salsa post-apocalíptica, busquen "Blade Runner" (la final, la del 92, no la del 82 que ya tienen gastada del VHS). Y si lo que les picó es el libro, corran a la librería por la novela de Heller, que "La constelación del perro" en papel es un viaje aparte. El finde, al menos, está servido: pochoclo, libro y debate sobre si al viejo Ridley le salió bien la jugada. Yo mientras tanto, sigo acá, del lado de la butaca, esperando el estreno.

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Iván AramayoCultura y patrimonio

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