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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Diario Quebrada

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Raphael vuelve al Gran Rex con su museo portátil de seis décadas: "Yo soy aquel" y también un tango

El artista español, de 83 años, actúa el 17 y el 19 de octubre con Raphaelísimo, un repaso de su carrera que incluye un homenaje a Piaf, otro a Aznavour y hasta un canyengue con Malena. La visita coincide con el desembarco de la miniserie Aquel en Netflix, donde dos actores lo encarnan en juventud y adultez.

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Iván AramayoCultura y patrimonio · · 4 min de lectura
Raphael vuelve al Gran Rex con su museo portátil de seis décadas: "Yo soy aquel" y también un tango

Vine deambulating por la calle Corrientes, entre pizzerías con la foto de Tita Merello en la vidriera y vendedores de previews que ofrecen el diario a los gritos, cuando un letrero del Gran Rex me devolvió de golpe a la memoria. Esta semana toca Raphael en Buenos Aires, y la cosa no es un recital más: es una excusa para reencontrarse con un tipo que lleva más de seis décadas cantándole al mundo, y que ahora, además, se deja biografiar en serie. Dos funciones, el sábado 17 y el lunes 19 de octubre. La primera ya está agotada; la segunda todavía tiene localidades a la venta. Quien quiera repetir la experiencia del año pasado en el Movistar Arena, tendrá que madrugar.

(Digo lo de la memoria porque la primera vez que vi a Raphael en un escenario porteño fue con mi vieja en una cocina de Avellaneda, viendo en un VHS la grabación de un recital de los ochenta. Cuarenta años después, el cantante sigue ahí, con la misma voz apenas rodada por el tiempo y un repertorio que, como él mismo reconoce, no se agota en la balada sentimental.)

Raphaelísimo: un museo portátil en dos horas

El espectáculo se llama Raphaelísimo y propone exactamente eso: un repaso integral por más de seis décadas de carrera, sin darle la espalda a nada. El artista confirmó que la lista incluye clásicos inevitables como Yo soy aquel, Mi gran noche y Escándalo, pero también se permite desviarse del camino recto con dos paradas en la canción francesa (homenajes a Edith Piaf y a Charles Aznavour) y una tercera, ya en nuestro pago, dedicada al tango. Va a cantar Malena. "Mi repertorio es muy variado, no solamente habla de amor", resumió con esa módica satisfacción que da tener razón. "Canto un tango en este concierto, por ejemplo", agregó, como quien no quiere la cosa.

“Canto un tango en este concierto, por ejemplo. Mi repertorio es muy variado, no solamente habla de amor.”Raphael

El Gran Rex, el hotel y el papa tanguero

Hay algo entrañable en la relación de Raphael con el Gran Rex que va más allá del escenario. El cantante recordó que en el hotel contiguo al teatro, cuando era nada menos que arzobispo de Buenos Aires, se lo cruzó a Jorge Bergoglio. Después de la elección de Francisco, pidió audiencia y volvió a encontrárselo en Roma. "Un hombre súper encantador, muy tanguero. Él estaba enterado de que yo cantaba tangos. Le mandé una colección de discos. Un encanto de persona", lo describió, con esa admiración que todavía se le nota en la voz cuando nombra al papa argentino. Es uno de esos pequeños episodios que sólo pueden pasar en Buenos Aires: un cantante español y un futuro papa cruzándose en un pasillo de hotel, hablando de discos y de tangos.

Aquel, la serie: dos actores para cinco décadas

La coincidencia no es casual: la visita coincide con el estreno de Aquel, la miniserie que Netflix le dedicó y que se compone de ocho episodios. La producción reconstruye cinco décadas de su vida, desde la España de la posguerra hasta su consagración internacional, pasando por Madrid, Las Vegas, Moscú, París y Acapulco. La salud del cantante (uno de los capítulos más comentados de su biografía reciente) también está incluida. Raphael la defendió con entusiasmo: "Es una serie que ha salido muy bien, estoy muy contento como ha quedado. Hay aspectos claves de mi vida, desde mi carrera, mi salud... Es un muy buen trabajo", resumió. La propuesta dramatúrgica más interesante es la de los dos cuerpos: Javier Morgade lo encarna en la juventud y Carlos Santos en la adultez. El elenco se completa con Francesco Carril, Natalia Varela, Pepa Aniorte y Manolo Caro. La decisión de repartir la vida de un solo personaje en dos intérpretes no es caprichosa: es casi una forma de pedirle al espectador que se tome en serio el paso del tiempo.

Verán: a esta altura, ir a ver a Raphael ya no es simplemente ir a un recital. Es asomarse a un archivo viviente de la canción popular hispana, un museo portátil que se planta en el escenario con su propio juego de luces y con una garganta que, a los 83, todavía negocia los agudos con la misma vocación de cuando tenía veinte. Si me preguntan qué hacer este finde, la respuesta es doble: el sábado, si consiguieron entrada, a cantarlo todo en el Gran Rex; y el domingo en casa, con el control remoto a mano, a pegarle una primera mirada a Aquel y discutir en el grupo de WhatsApp de la familia si Carlos Santos le pega más o menos que Javier Morgade. El lunes 19 todavía hay tickets. Y el tango, claro, se canta igual desde cualquier sillón.

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Iván AramayoCultura y patrimonio

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