Pesca en Neuquén: la ventana previa al 1 de noviembre llega con cupos estrictos y controles en la Ruta 237
Los embalses Piedra del Águila y Alicurá permiten hasta cinco truchas arcoíris por permiso hasta el 31 de octubre. Un pescador fue detenido con 42 ejemplares en el baúl de un auto y quedó sumariado bajo la Ley Provincial de Fauna Silvestre.

Cinco truchas arcoíris por permiso. Esa es la cifra que la Dirección Provincial de Fauna de Neuquén tiene como tope en los embalses Piedra del Águila y Alicurá, únicos espejos de agua habilitados antes de la apertura general de la temporada, prevista para el 1 de noviembre. La restricción vence el 31 de octubre y se aplica exclusivamente a la Zona 2 de ambos embalses, con pesca solo en horario diurno.
Cómo es el trámite para pescar en la previa
- Adquirir el permiso provincial vigente en oficinas de Fauna o puntos autorizados.
- Verificar en qué zona del embalse se quiere pescar: solo la Zona 2 está habilitada en esta ventana.
- Respetar el cupo de cinco truchas arcoíris por permiso.
- Pescar únicamente de día, sin excepciones nocturnas.
- Circular con la captura entera y el permiso a mano para los controles en ruta.
Lo que parece un número menor adquiere dimensión cuando aparece en un operativo. Esta semana, sobre el kilómetro 1304 de la Ruta 237, personal de Fauna junto a la División Brigada Rural y Montada del Limay detuvo a un conductor que llevaba 42 truchas arcoíris en el baúl de un Chevrolet Prisma, varias ya sin cabeza y listas para el freezer. La cifra multiplica por más de ocho el cupo legal y motivó un acta de infracción a la Ley Provincial de Fauna Silvestre Nº 2539, según informó la Dirección Provincial de Fauna.
La 237, un corredor de control habitual
La ruta que conecta Neuquén capital con la cordillera, bordeando varios embalses populares, es desde hace meses escenario de operativos conjuntos entre Fauna y la Brigada Rural. La Dirección Provincial de Fauna informó que el número de infracciones detectadas cayó un 60 por ciento respecto a la temporada anterior desde que se intensificaron los patrullajes. Los antecedentes recientes dan cuenta de la intensidad del esquema: en mayo pasado se secuestraron 31 truchas en el kilómetro 1353, y en marzo se incautaron tres vehículos junto a truchas faenadas y carne de ciervo.
Con noviembre a días de comenzar y la temporada completa por abrirse, vale la pena revisar el permiso y confirmar las condiciones del embalse al que se quiera ir. Para los pescadores de la zona, según me comentó un enfermero del hospital de Piedra del Águila que suele escaparse a pescar los fines de semana, la diferencia entre un domingo tranquilo y un expediente judicial pasa por un número: cinco truchas, ni una más. Y lo que aún falta, me dijo, es un puesto de control fijo en el paraje para desalentar a los que pasan apurados con el freezer de sobra.
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