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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Diario Quebrada

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Olive y el profesor que no podía quererla: la nueva comedia romántica de Prime Video que apuesta al contrato emocional

Lili Reinhart y Tom Bateman protagonizan una adaptación de Ali Hazelwood que ya está disponible en la plataforma. Una estudiante de posgrado y un académico firman un pacto que se les va de las manos.

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Iván AramayoCultura y patrimonio · · 5 min de lectura
Olive y el profesor que no podía quererla: la nueva comedia romántica de Prime Video que apuesta al contrato emocional

Te juro que la vi bajar del colectivo en la esquina de siempre, con el auricular colgando y una sonrisa que no era para nadie en particular, y pensé: ahí va alguien que vio La hipótesis del amor en el subte y todavía está negociando con la emoción. Algo de esa escena de chica cualquiera con la cabeza llena de fantasía es exactamente lo que propone la película que acaba de aterrizar en Prime Video, con Lili Reinhart y Tom Bateman como cara visible de un romance construido sobre una mentira piadosa. La dirección es de Claire Scanlon y el guion lleva la firma de Sarah Rothschild, sobre la novela de Ali Hazelwood, y dura 110 minutos que se dejan pasar sin que uno se dé cuenta.

(Antes de seguir, vale la aclaración de rigor: no vi el filme. Trabajo con el material que me llegó y con el olfato de alguien que cuenta películas ajenas como si las hubiera visto, que es bastante parecido a escribir de fútbol sin haber pateado nunca una pelota con propiedad. Lo que sigue es lo que la película pone en juego, no un juicio estético en primera persona.)

De qué se trata, en criollo

La movida es de manual, y a veces el manual funciona. Olive Smith es una estudiante de posgrado que vive pegada a sus estudios y que solo quiere una cosa en el mundo: que su amiga Anh se decida a salir con Jeremy, un compañero de la facultad. Para empujarla, a Olive se le ocurre la mejor y peor idea posible: hacer ver que ella ya pasó página sentimental respecto de Jeremy. ¿Cómo lo demuestra? Fingiendo un noviazgo con Adam Carlsen, el profesor más distante del campus, ese tipo que mira por encima del hombro a los alumnos y que, sin embargo, tiene su propio motivo para aceptar el pacto. Adam necesita mostrar que está en pareja para conseguir una beca que le permita seguir con su investigación.

Rachel Marsh y Nicholas Duvernay se meten en la piel de Anh y Jeremy, mientras que Jaboukie Young-White y Arty Froushan completan el reparto. Olive perdió a su madre en la adolescencia, y es justamente en Anh donde encuentra esa compañía que el duelo le dejó vacante. Esa amistad funciona como la mecha que enciende todo el engranaje: es por ayudar a la amiga que Olive termina metiéndose en un acuerdo que, claro, se le va de las manos.

Por qué el contrato emocional siempre seduce

Hay una pregunta que el cine romántico se hace una y otra vez y nunca termina de responder del todo: qué nos pasa cuando dejamos de fingir lo que empezamos simulando. La hipótesis del amor toma ese viejo truco de la comedia romántica, lo viste con guardapolvo académico y lo manda a recorrer el camino de cualquier pareja que arranca con un pretexto práctico. Lo interesante, al menos en el planteo, es que acá no hay solo un interés: hay dos. Olive quiere tenderle una mano a Anh, Adam quiere asegurar su beca. Ninguno de los dos se enamora como objetivo; los dos se enamoran como consecuencia.

Me detengo en eso porque, en el fondo, es la parte que más me gusta del género. No es el primer beso, que suele estar bien coreografiado y un pelín predecible. Es el momento anterior, ese en el que uno se descubre haciendo algo que no estaba en el guion. La escena que a mí me venden, y que acá supongo que está, es la del cruce de miradas en el laboratorio cuando todavía nadie le puso nombre a lo que pasa. (Dicen que esa química existe. Me la creo. Quiero creerla.)

“El amor no se investiga: se le escapa a uno.”Copla de autor anónimo, anotada al margen

Quiénes son los que importan

  • Lili Reinhart como Olive Smith: la estudiante de posgrado que ordena su vida alrededor de la ciencia y termina ordenada por la vida misma.
  • Tom Bateman como Adam Carlsen: el profesor distante que necesita una pareja de utilería para salvar su investigación.
  • Rachel Marsh como Anh: la amiga cómplice, razón oculta del pacto y el corazón emocional de la protagonista.
  • Nicholas Duvernay como Jeremy: el objeto del deseo de Anh y, al mismo tiempo, la coartada de Olive.
  • Jaboukie Young-White y Arty Froushan: los satélites del campus que miran, opinan y, de paso, complican todo.

Reinhart carga con un currículum que la tiene acostumbrada a los papeles sensibles: cualquiera que haya pasado por Riverdale sabe que maneja la duda adolescente con una facilidad que da envidia. Bateman, por su lado, viene de un registro más emparentado con el período inglés y la intriga de época, así que verlo obligado a mostrar el lado humano debajo del profesor gélido es, cuanto menos, una promesa atractiva. La pareja protagónica funciona, al menos sobre el papel, como un choque de opuestos que se necesitan mutuamente sin querer admitirlo.

El fin de semana, en la pantalla

Para el fin de semana me anoto tres planes que tienen algo de este mismo pulso: ver La hipótesis del amor en Prime Video, dejarse tentar por la novela de Ali Hazelwood si es que anda dando vueltas por ahí, y, si queda tiempo, revisar qué hizo Claire Scanlon antes, porque suele ser la mejor manera de calibrar qué se puede esperar de un director. (Yo, mientras tanto, voy a seguir mirando a la chica del auricular que se baja en la esquina, porque seguro tiene una historia mejor que cualquier guion de Hollywood.)

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Iván AramayoCultura y patrimonio

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