Nicolas Cage, el tipo que se interpreta a sí mismo (y a su hermano gemelo imaginario) en Adaptation
La película de Spike Jonze con guion de Charlie Kaufman toma un libro de Susan Orlean como excusa para preguntarse cómo se adapta una novela al cine. Y de paso repasa una carrera mucho más variada de lo que uno recuerda.

A veces uno va al videoclub (sí, todavía hay, en Lanús y en Caballito siguen sobreviviendo) con la idea de pedir algo liviano y termina topándose con una película que le revuelve la cabeza. Adaptation es una de esas. Spike Jonze la dirigió en 2002, Charlie Kaufman la escribió y Nicolas Cage hace un doble papel que parece una broma y termina siendo una clase de cine adentro de un papelón muy bien calculado.
Un libro, un guion y la pregunta del millón
El punto de partida es El ladrón de orquídeas, el libro que Susan Orlean publicó en 1998 sobre un horticultor californiano fanático de una flor rarísima. A primera vista, un material imposible para una película. Y justamente de ahí Kaufman saca el jugo: en vez de adaptar el libro, adapta la angustia de adaptarlo. Cage interpreta a Charlie Kaufman bloqueado frente a la computadora, y también a su hermano gemelo imaginario, Donald Kaufman, un tipo mucho más práctico que termina escribiendo el guion fácil y redituable que el Charlie real no puede escribir. La película se ríe de Hollywood y de sí misma en el mismo plano.
Como lector, uno reconoce esa sensación: el respeto reverencioso por la obra original que paraliza. Como espectador, lo disfruta porque la película no toma partido: deja que convivan el libro, el bloqueo creativo, el cine comercial y un Nicolas Cage que se anima a quedar como un ridículo amoroso cada vez que aparece en escena.
Mirá quién es Cage y no el de National Treasure
Durante años quedó pegado a la etiqueta del héroe de acción ochentoso, pero la carrera de Nicolas Cage es bastante más larga y bastante más rara de lo que uno sospecha. Antes de Adaptation ya había ganado el Óscar por Leaving Las Vegas (1995), donde interpreta a un guionista alcohólico que se va a morir a Las Vegas. Una actuación seca, sin maquillaje de estrella, de las que te dejan mal dos días.
- Al límite (Bringing Out the Dead, 1999): Scorsese en la dirección, Schrader en el guion y Cage como paramédico quemado en las ambulancias de Nueva York. Cine de noche, de insomnio y de santos que no bajan.
- El hombre del tiempo (The Weather Man, 2005): dirigida por Gore Verbinski. Un meteorólogo de Chicago al que le va mal en lo profesional, en lo familiar y hasta en la fila del supermercado. Drama con humor negro.
- El señor de la guerra (Lord of War, 2005): con Andrew Niccol. Cage como traficante de armas internacional, de los que venden fusiles con la misma cara con la que venderían autos usados.
(A veces pienso que a Cage lo encasillaron los posters de Con Air y la moto de Ghost Rider, pero el catálogo es otro: hay un actor dramático serio ahí abajo, tapado por los memes de internet y las publicidades de cerveza.)
“Todo lo que necesita un guion es una estructura de tres actos y una monja lesbiana que se tira en paracaídas.”Charlie Kaufman, dentro de Adaptation
La frase resume el espíritu de la película: un tipo inteligente que sabe que la fórmula funciona y, al mismo tiempo, no puede dejar de hacerse cargo de eso. Como cuando uno sabe que el arroz con pollo del domingo en lo de la tía es comida de consuelo y sin embargo vuelve cada semana.
Adaptation se puede ver el viernes a la noche, en el sillón, con algo para tomar y sin el celular encima. Ideal para conversar después con alguien sobre por qué algunas novelas deberían quedarse en la biblioteca y otras necesitan el cine para terminar de existir. Si te copa, después podés ir por Leaving Las Vegas y por Bringing Out the Dead: la trilogía del Cage que casi nadie vio.
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