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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Diario Quebrada

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Mirtha volvió al Mater Dei: la mesa más larga del país sigue esperando que su dueña se siente

A los 99 años, la conductora reingresó al sanatorio con un cuadro compatible con neumopatía. Juana Viale grabó el programa del sábado con la incertidumbre lógica y se fue directo a visitarla. La espera, otra vez, se hace larga.

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Iván AramayoCultura y patrimonio · · 3 min de lectura
Mirtha volvió al Mater Dei: la mesa más larga del país sigue esperando que su dueña se siente

La esquina de Coronel Díaz y Larrea, ahí nomás del Mater Dei, tuvo otra vez esa postal que ya es casi una costumbre de los últimos años: cámaras, movileros y cronistas esperando un parte médico. Del otro lado de la puerta, Mirtha Legrand, 99 años, de vuelta en una habitación. Ingresó el viernes 18 a la tarde por un cuadro compatible con neumopatía y quedó internada para estudios, tratamiento y controles. El doctor Enrique Echagüe firmó el comunicado y la familia agradeció, como siempre, el respeto por la salud de la conductora.

Lo que llama la atención no es la internación en sí (a esta altura ya le tomamos el pulso a cada parte), sino la velocidad. Apenas cinco días antes, el domingo 13, le habían dado el alta después de casi una semana adentro. El sanatorio había dicho que la recuperación seguía en su casa y que, si todo marchaba, la vuelta a la pantalla sería cuestión de días. Días que no alcanzaron. Mirtha no había retomado las grabaciones y el ciclo seguía sosteniéndose, como viene ocurriendo, con Juana Viale al mando.

La mesa sin Mirtha

El viernes, mientras la abuela regresaba al sanatorio, Juana estaba en el canal grabando la emisión del sábado. La invitaron Juana Repetto, Guillermo Pfening, Martín Menem, Álvaro Navia y Jésica Bossi. Un menú variadito, de los que ella misma suele condimentar con alguna pregunta incómoda en el segundo café. Después de grabar, fue directo al Mater Dei a ver a su abuela. No hizo declaraciones a la salida. ¿Para qué? Las palabras, en estos casos, sobran.

  • El lunes 7 de septiembre Legrand había ido al sanatorio por controles de una bronquitis que arrastraba hace una semana y terminó internada por precaución.
  • El domingo 13 recibió el alta con la indicación de continuar la recuperación en su domicilio.
  • En abril ya había suspendido actividades por otra afección respiratoria y estiró el reposo tres semanas por recomendación médica.
  • El parte del Mater Dei prevé una nueva actualización el lunes 21, salvo que haya cambios que justifiquen comunicarlo antes.
  • El programa del sábado se grabó con Juana Viale como conductora y salió al aire con la incertidumbre lógica de estos días.

Hay algo de paradoja en esta historia: la mujer que durante décadas convirtió la sobremesa en un acto casi sagrado de la televisión argentina, la que siempre tuvo una pregunta lista para incomodar al poderoso de turno, hoy espera ella la pregunta. Y mientras tanto, el país mira la puerta del sanatorio como si fuera la entrada a un living propio, con la extraña sensación de que la mesa está servida pero falta quien la presida. Habrá que esperar el parte del lunes. Mientras tanto, queda esa copla criolla que le sienta como un guante: "Yo no le canto a la luna, porque alumbra y nada más". Mirtha no alumbra nada más: alumbra y pregunta.

(Una cosa que no me sale dejar de pensar: ¿cuántas veces, a lo largo de los años, vimos a esta mujer levantarse de una internación y volver a sentarse en su sillón como si nada? Por eso uno se permite la esperanza, aunque el cuerpo, a los 99, tenga sus propios tiempos.)

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Iván AramayoCultura y patrimonio

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