Milán puso primera en la pasarela del calor: lentejuelas, lencería y faldas con mucha apertura para el verano que viene
La Semana de la Moda italiana cerró con colecciones primavera-verano 2027 que mezclaron experimentación, nostalgia noventera y guiños setentosos. Hubo debuts, despedidas y una bola disco como fondo de escenario.

Soy Noelia Sajama, desde el detrás de escena de las pasarelas europeas, y te cuento lo que dejó la última Semana de la Moda de Milán, esa vidriera enorme donde las grandes casas italianas muestran qué vamos a querer ponernos cuando vuelva el calor. En esta edición primavera-verano 2027 se vieron faldas con aberturas bien marcadas, lentejuelas a montones, prendas que parecen sacadas del cajón de la ropa interior y estampados maximalistas que no piden permiso. El brillo, la sensualidad y las siluetas con vuelo fueron el hilo conductor de cinco jornadas donde convivieron la experimentación más osada y la nostalgia más declarada.
Las apuestas de las grandes casas
Prada abrió la semana y puso la falda en el centro de la escena. La dupla creativa, integrada por Miuccia Prada y Raf Simons en su rol de codirectores, trabajó siluetas plisadas y rectas, modelos con grandes aberturas, estampados florales, lazos, lentejuelas y apliques con aire de bijou. Fendi, en tanto, se mandó de lleno con la lencería: transparencias, encajes y una colección que recuperó la estética de los años 70 como homenaje a Raffaella Carrà, esa artista italiana que supo mezclar desparajo y elegancia a la italiana.
Marni, con Meryll Rogge como directora creativa, apostó por el cruce inesperado: parkas con sandalias, lunares con rayas, suéteres amplios sobre pantalones de cuero. Roberto Cavalli volvió a su espíritu de los 2000, esos años donde el estampado animal, el denim de tiro bajo y las transparencias eran casi un uniforme. Gucci, en su segunda colección con Demna al frente del diseño, montó una puesta en escena que simulaba una boutique de lujo: sastrería entallada, referencias ecuestres, abrigos de piel sintética y faldas de corte noventero convivieron en un mismo relato.
Dolce & Gabbana se inspiró en los guardarropas de las grandes familias sicilianas: encajes, estampados de leopardo, bordados y joyas con aire de herencia familiar. El cierre llegó con Armani, donde Silvana Armani, en su rol dentro de la casa, presentó una colección que mantuvo la elegancia de siempre y le agregó cristales, lentejuelas y tejidos metalizados. Bajo una bola disco desfilaron vestidos fluidos en blanco y negro, con escotes pronunciados y siluetas ligeras que volvieron a poner al brillo como gran protagonista de la temporada.
Debuts, despedidas y nuevos comienzos
La semana también movió el tablero de los equipos creativos. Glenn Martens presentó su última colección para Diesel tras cinco años al frente de la marca, con una despedida que dejó huella. En paralelo, Simone Rizzo y Loris Messina debutaron en Moschino con una propuesta que recuperó el humor y la irreverencia asociados a la firma, dossellos que en Italia suelen ser casi una forma de militancia estética.
- Prada puso la falda como protagonista, con aberturas, lentejuelas y apliques de joyas.
- Fendi homenajeó a Raffaella Carrà con lencería, encajes y aires setentosos.
- Marni mezcló parkas con sandalias y lunares con rayas, en clave deeo inesperado.
- Gucci, con Demna, sumó sastrería entallada y faldas de corte noventero en una boutique simulada.
- Dolce & Gabbana apeló a la Sicilia de las grandes familias, con bordados y joyas de herencia.
- Armani cerró con cristales, lentejuelas y vestidos fluidos bajo una bola disco.
- Glenn Martens se despidió de Diesel y un nuevo dúo debutó en Moschino.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Estos dos alimentos ayudan a bajar la presión arterial y pueden comerse a diario


