Migraña en adultos: la nueva guía que ordena el tratamiento preventivo y pone al paciente en el centro de la decisión
Un consenso de la Academia Estadounidense de Neurología y la Sociedad Estadounidense del Dolor de Cabeza fijó 17 recomendaciones claras. Cuándo medicarse, cómo elegir y qué evitar.

Cuando una persona llega a la consulta con cuatro o más días de migraña al mes, el tiempo suele jugarle en contra: la desesperación por cortar el dolor empuja a probar cualquier cosa. Yo lo he visto en conocidos que pasaron años saltando de un analgésico a otro sin un plan serio detrás. Ahora bien, la Academia Estadounidense de Neurología (AAN) y la Sociedad Estadounidense del Dolor de Cabeza (AHS) acaban de publicar, en la revista Neurology, una guía clínica que ordena ese territorio y le saca el peso a la intuición.
El documento reúne diecisiete recomendaciones y un mensaje central: la prevención farmacológica debe ofrecerse a quienes tengan cuatro o más días de migraña por mes, o cuatro o más días con dolor de cabeza moderado a intenso. También corresponde en pacientes con discapacidad importante, aunque no lleguen a ese umbral. El objetivo no es cortar una crisis, sino reducir la frecuencia y devolverle calidad de vida a quien la padece.
No hay un fármaco ideal: la elección se construye con el paciente
La guía derriba la idea de que existe una pastilla mágica. Y ese es, a mi entender, el cambio más relevante: la elección del medicamento deja de ser potestad exclusiva del médico y pasa a discutirse. El neurólogo prescriptor debe considerar antecedentes clínicos y psiquiátricos, la medicación que el paciente ya toma, las contraindicaciones posibles, la vía de administración, la tolerancia a efectos adversos, el costo y, sobre todo, las preferencias de quien vive con la enfermedad.
Entre los tratamientos con mayor respaldo para la migraña episódica, el documento menciona atogepant, eptinezumab, erenumab, fremanezumab, galcanezumab, propranolol, topiramato y valproato. Para la forma crónica se suma onabotulinumtoxinA. Pero la lista sirve como punto de partida, no como receta: lo que define el fármaco es lo que cada paciente prioriza, ya sea eficacia, tolerabilidad, seguridad a largo plazo o la forma en que se administra.
- Eficacia demostrada en ensayos clínicos para reducir días de migraña.
- Tolerabilidad: menos efectos adversos en el día a día.
- Seguridad a largo plazo frente a tratamientos crónicos.
- Modalidad de administración: oral, inyectable o subcutánea, según el caso.
- Costo y cobertura: un factor decisivo en la Argentina.
- Comorbilidades presentes: hipertensión, obesidad, fibromialgia, deseo de embarazo.
Quiénes necesitan más cuidado
La guía también advierte sobre poblaciones en las que la decisión cambia de signo. En personas con posibilidad de embarazo, recomienda evitar agentes con efectos teratogénicos conocidos, como valproato y topiramato, y privilegiar estrategias no farmacológicas. En pacientes con obesidad sugiere evaluar topiramato oral; en fibromialgia concomitante, amitriptilina; en hipertensión no tratada, opciones como enalapril o telmisartán. Además, señala que el ácido valproico puede aumentar el riesgo de síndrome de ovario poliquístico.
Otro punto que los autores subrayan es la paciencia: hay que esperar entre ocho y doce semanas antes de evaluar si un preventivo funciona. Cortar antes, o cambiar de droga sin ese plazo, es uno de los errores más comunes en la consulta y una de las razones por las que tantos pacientes abandonan el tratamiento creyendo que no les hace efecto.
Lo que esta guía le pide a la comunidad médica y a los propios pacientes es algo simple de decir y difícil de cumplir: tomarse el tiempo para decidir juntos. La migraña no se resuelve en una receta rápida, sino en una conversación sostenida entre quien la sufre y quien la trata. Para los lectores argentinos que conviven con esta enfermedad, la recomendación concreta es exigirle al neurólogo tratante esa conversación completa y, sobre todo, no suspender ni cambiar la medicación antes de los tres meses sin hablarlo antes con el especialista.
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