Domingo, 6 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕

Diario Quebrada

La verdad que Clint Eastwood le cortó a William Munny en el último acto

El guion de David Webb Peoples tenía un cierre alternativo para "Sin perdón", con un Munny que volvía a su casa y le mentía a su hijo igual que Michael Corleone en "El padrino". Eastwood lo rodó, lo vio montado y lo sacó. Cuarenta y pico de años después, ese material sigue extraviado.

IA
Iván AramayoCultura y patrimonio · 5 DE SEPT DE 2026 · 5 min de lectura

Había una vez un pistolero que llegaba a su casa con plata fresca, miraba a sus chicos y se sentaba a la mesa. Después de tanto ruido, de tantos tiros y de tanta sangre derramada en Big Whiskey, William Munny se sacaba las botas y se ponía a comer con los pibes. Eso, al menos, fue lo que Clint Eastwood llegó a filmar como cierre de Sin perdón, antes de cambiar de idea y dejar el material dando vueltas por ahí, perdido hasta hoy.

El dato salió a la luz ahora que la película cumplió 34 años de su estreno, y la anécdota la contó nada menos que el guionista, David Webb Peoples. Ojo con esto, porque no es un rumor de fans ni un extra trucho de YouTube: el propio Peoples vio ese segmento montado y lo describió escena por escena. Algo que, viniendo de alguien tan celoso con sus libretos como Eastwood, ya llama la atención.

Un cierre pensado como espejo del Padrino

La referencia que tuvo Peoples en la cabeza al escribir ese final fue bien concreta. Cuando Michael Corleone le asegura a Kay que no fue él quien mandó matar a sus rivales, en realidad le está vendiendo la mentira más grande de su vida, la que lo convierte en Don. La idea era que Munny hiciera lo mismo con Will Jr, su hijo mayor, que nota el cambio de fortuna y le pregunta al padre si mató a alguien para conseguir toda esa plata.

La respuesta del Munny alternativo era un no seco. Y ahí estaba la gracia del asunto, según Peoples, que lo explicó en estos términos: "Munny no dice 'maté a esos hijos de puta'. Está avergonzado de lo que hizo". O sea, el cierre mostraba a un tipo que en vez de ufanearse de haber pasado por arriba a los matones de English Bob y al sheriff Little Bill, prefería tragarse el buche antes que admitir la verdad delante de su propia sangre.

“Munny no dice 'maté a esos hijos de puta'. Está avergonzado de lo que hizo.”David Webb Peoples, guionista

Acá conviene parar la pelota y mirar el contexto. Eastwood había comprado los derechos del guion de Peoples a principios de los 80 y los tuvo guardados casi una década, esperando el momento justo para ponerse en la silla de director y asumir el papel de Munny. Cuando la película se estrenó en 1992, se llevó cuatro Oscar, incluido el de mejor película, y se consolidó como uno de los westerns bisagra de fin de siglo, el que vino a poner en duda el mito del pistolero recto y justiciero.

  • El montaje original incluía un segmento final que Peoples llegó a ver proyectado.
  • En esa versión, Munny volvía a la granja familiar y se reencontraba con sus hijos.
  • El hijo mayor le preguntaba si había matado a alguien y Munny le decía que no.
  • Eastwood decidió cortarlo porque, según él, era "un golpe de más".
  • El material nunca se publicó y hasta el propio guionista dice no saber dónde quedó.
  • El modelo del cierre era el final de "El padrino", con Michael Corleone mintiéndole a Kay.
  • Un detalle de color: Francis Ford Coppola fue opción para dirigir "Sin perdón" antes de que el proyecto cayera en manos de Eastwood.

Por qué el silencio final pesa más que la confesión

Uno puede coincidir o no con la decisión de Eastwood, pero hay algo que no se puede negar. La película que todos tenemos en la cabeza termina con Munny y su socio Ned Logan (Morgan Freeman) dejando el pueblo atrás y Munny mirando hacia adelante, con cara de piedra, sin decir una sola palabra sobre lo que hizo. Esa última imagen ya cuenta todo, porque es justamente eso, la negativa a contar.

Agregar una escena donde vuelve al rancho y le miente al hijo habría explicitado algo que hoy queda en el aire. Y acá va mi lectura, que es tan respetable como cualquier otra. Eastwood tuvo razón en cortarla, no porque la escena estuviera mal escrita sino porque Sin perdón funciona justamente como un western que le da la espalda al western. Munny no necesita confesar nada para que el espectador entienda que cargó con una cruz que no esperaba cargar. Si lo hacía explicar el cuadro, le regalaba al público algo que ya sabía y que, justamente por no estar dicho, se volvía más pesado.

Igual, lo que más me llama la atención de toda esta historia es un detalle casi de archivo. Ese material lleva décadas sin aparecer en ninguna edición física de Sin perdón, ni en, ni en formato digital. O sea, ni siquiera los fans más completistas de Eastwood, que son de los que se compran todo lo que sale, pueden sentarse a ver qué había cortado el director. Es como esa copla que se canta en las peñas del norte: "el que se va sin que lo echen, vuelve sin que lo llamen". A veces lo que se corta termina siendo más misterioso que lo que se queda.

Para este finde, si te dan ganas de rever la película aprovechando la movida, lo ideal es conseguir la versión en DVD o Blu-ray en algún videoclub de barrio que todavía las tenga, sentarse con un whisky y prestar atención a ese último plano de Eastwood sobre el caballo. Y si te copa el tema, te dejo dos películas para maratonear: por un lado, El padrino (que es de donde salió la idea del final que Eastwood mandó al freezer), y por otro, J. Edgar, otro biopic que Eastwood dirigió en 2011, donde se ve la misma obsesión por contar la historia de un tipo complicado sin caer en el juicio fácil.

IA
Iván AramayoCultura y patrimonio

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo