Jueves, 3 de septiembre de 2026
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Diario Quebrada

La mora de los hogares no baja: ya llega al 12,8% y los bancos salen a refinar cuotas

El promedio general del sistema cortó una racha de 19 meses en alza, pero entre las familias la irregularidad duplica ese número. Las tasas personales siguen cerca del pico de 2025 y el crédito corporativo se abarató cinco veces más. La presión fiscal y las refinanciaciones marcan la pulseada.

WG
Walter GuanucoMinería y Puna · 3 DE SEPT DE 2026 · 3 min de lectura

Casi uno de cada ocho pesos que los bancos prestaron a familias argentinas hoy no se paga en tiempo y forma. La mora de los hogares cerró junio en el 12,8 por ciento de la cartera total de préstamos al sector privado, más del doble del promedio general del sistema financiero, que se ubicó en 7,6 por ciento, según los datos que difundió el Banco Central de la República Argentina. Ese 7,6 implicó una baja de una décima frente al 7,7 registrado en mayo y cortó una tendencia alcista que llevaba 19 meses consecutivos sin interrupciones, una racha que había encendido alertas en el propio regulador y en las entidades que operan en el país.

El contraste con las empresas es elocuente y desnuda una pulseada que sigue abierta en las mesas de dinero. Mientras el crédito corporativo se abarató de manera significativa en los últimos meses —las tasas para empresas cayeron aproximadamente a una quinta parte de lo que representaban en el momento de mayor incertidumbre—, los préstamos personales siguen pagando tasas que rondan las tres cuartas partes del pico alcanzado en 2025. La brecha es notoria: el costo del dinero para producir y para consumir se desacopló, y en el medio quedaron los hogares, que cargan con cuotas que se llevan una porción importante del ingreso mensual y que ante cualquier imprevisto derivan en mora.

Por qué las tasas personales no se acomodan

La explicación combina dos factores que en la Argentina operan siempre en simultáneo. Por un lado, la carga impositiva: de acuerdo con los datos del Banco Central, impuestos y tasas provinciales, municipales y el IVA representan el 25 por ciento del costo financiero total promedio de un crédito. Es decir, uno de cada cuatro pesos que paga un deudor no es interés sino recaudación fiscal, un dato que el lector debe tener presente cada vez que una entidad le ofrece una tasa nominal baja. Por otro lado, la composición de la cartera de consumo, con mayor concentración en clientes asalariados y en préstamos de menor monto, hace que las entidades sean más cautas a la hora de recortar spreads.

  • Mora general del sistema: 7,6% en junio, con caída de una décima frente a mayo y corte de la racha de 19 meses al alza.
  • Mora de hogares: 12,8%, más del doble del promedio y todavía en niveles elevados.
  • Tasas para empresas: cayeron a cerca de una quinta parte del pico de incertidumbre.
  • Tasas para personas: siguen en torno a las tres cuartas partes del pico de 2025.
  • Carga fiscal: impuestos y tasas representan el 25% del costo financiero total promedio de un crédito.
  • Respuesta de los bancos: aceleración de refinanciaciones, con extensión de plazos y, en algunos casos, tasas más bajas para restablecer el cumplimiento.

Refinanciar como salida, sin asistencia externa

Frente a este panorama, las entidades despliegan una herramienta conocida pero que volvió al centro de la escena: las refinanciaciones. La mecánica consiste en estirar los plazos y, cuando el caso lo permite, ofrecer una tasa más baja para que la cuota vuelva a entrar en la capacidad de pago del deudor y se interrumpa la cadena de incumplimientos. Desde el Banco Central se señaló que ese es el camino más efectivo para reducir la mora y, al mismo tiempo, se descartó tanto un eventual salvataje externo al sistema como cambios en las reglas de clasificación de deudores, una definición que busca evitar incentivos perversos pero que deja a las familias libradas a la negociación con cada banco.

Para los tomadores de crédito personal la realidad sigue siendo ajustada, con cuotas que pesan en el ingreso y márgenes de error cada vez más chicos, y la pregunta que queda planteada es directa: ¿qué experiencia tuviste con refinanciaciones bancarias o con el costo de tus créditos en los últimos meses? En la pulseada entre un sistema que mostró señales mixtas y familias que todavía cargan con tasas cerca del pico, la salida parece pasar por acuerdos caso por caso, en una Argentina donde el crédito volvió a ser caro para quien más lo necesita.

WG
Walter GuanucoMinería y Puna

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