Entre la soguería y la pasarela: la colección de Esquina que mira a las reinas del interior
La marca argentina presentó su propuesta primavera-verano 2027, « La vuelta al perro », con artesanías de Jerónimo Coll y Claudia Aybar, y con dos rituales del interior como punto de partida.

Cuando uno piensa en una pasarela, rara vez imagina tierra firme y autos en movimiento. Sin embargo, la diseñadora Josefina Roveta eligió justamente ese escenario para presentar la colección primavera-verano 2027 de su marca Esquina, un desfile que se apoyó en dos costumbres muy arraigadas en los pueblos del interior: el paseo dominical por la plaza y los concursos de belleza regionales.
Dos rituales convertidos en punto de partida
El paseo por la plaza, ese recorrido informal en el que la gente se viste para ver y dejarse ver, y los certámenes con sus reinas y sus códigos de feminidad son los dos ejes de la propuesta, tituladas « La vuelta al perro ». La colección mezcló lencería, corsetería, moños, cristales y telas satinadas con técnicas y materiales de origen artesanal, en una combinación que buscó tomar esas costumbres como referencias de identidad cultural.
Roveta explicó que la elección del universo de referencia tiene que ver con una tensión que sigue vigente. Según sus palabras, las reinas regionales son una tradición querida por los pueblos, pero también muy cuestionada, porque se apoya en un concepto de belleza que hoy se revisa. Por eso le interesaba indagar en el rol de la mujer como embajadora cultural.
“Las reinas regionales son una tradición muy querida para los pueblos y a la vez muy cuestionada, porque gira alrededor de un concepto de belleza que hoy se revisa.”Josefina Roveta, diseñadora de Esquina
El trabajo con los artesanos
Uno de los puntos más llamativos del relato de la diseñadora es cómo describe el vínculo con quienes hacen las piezas. La soguería criolla estuvo a cargo del artesano Jerónimo Coll, y la randa, un encaje colonial hecho a mano, fue obra de la artesana tucumana Claudia Aybar. Los tonos pasteles y el satén funcionaron como fondo para esos trabajos, que se hicieron pieza por pieza.
- Soguería criolla: Jerónimo Coll
- Randa, encaje colonial hecho a mano: Claudia Aybar, artesana tucumana
- Tonos pasteles y satén como fondo de las piezas
- Corona de cristales Swarovski y herraduras metálicas en el cierre
Roveta sostuvo que el criterio que atraviesa todas sus colecciones es que los artesanos sean protagonistas, con el mismo peso que se le da al diseñador. Para ella, no alcanza con usar una técnica porque resulta bonita: hace falta sentarse a conversar, aprender y no apropiarse de ese saber. Desde mi lugar, es una frase que pesa, porque detrás de cada pieza hay una persona con un oficio que se transmite de generación en generación.
El cierre estuvo a cargo de la actriz Eva De Dominici, con un conjunto satinado en tono champagne que sumó detalles de soguería y herraduras metálicas, y una corona de cristales. La propuesta también contó con Sofía Gonet entre las modelos, con maquillaje de Vero Luna y peinado de Mala Peluquería.
La colección deja abierta una pregunta que no tiene una respuesta única: hasta dónde una reinterpretación contemporánea de un saber tradicional lo preserva, y desde qué punto lo transforma en otra cosa. Esa duda, más que una conclusión, es lo que le da peso a la propuesta de Esquina.
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