El debut soñado que no fue: Sorkin y la nueva caída de una red con aire de Facebook
La película de Aaron Sorkin, con Mikey Madison como cara visible, juntó 9 millones de dólares en su primer fin de semana, muy lejos de los 22 millones que había arrancado La red social. Crónica de un estreno que ya es conversación entre productores, críticos y público en las redes (las de siempre y las otras).

Eran casi las seis de la tarde de un viernes y, en un microcentro medio vacío por la lluvia, alcancé a escuchar a dos oficinistas comentando lo último que habían visto en el cine. Una decía que La red social, la de 2010, le había cambiado la cabeza sobre cómo se inventan los productos digitales. La otra le contestó que iba a ir a ver El precio de la red, la nueva de Aaron Sorkin, pero que tenía pocas expectativas. Esa conversación corta, en una ciudad media sin cines colmados, parece un resumen bastante exacto de lo que pasó este fin de semana en las boleterías norteamericanas y, por arrastre, en la conversación global.
Porque el debut de El precio de la red fue, cuanto menos, y un baño de realismo para Sony y para el propio Sorkin. La película juntó 9 millones de dólares en su primer fin de semana, según los números que circulan entre los portales de la industria. De ese total, 5,5 millones correspondieron a Estados Unidos y 3,5 millones al resto del mundo. Cifra global modesta para una super producción que había sido presentada como una suerte de heredera espiritual de La red social, aquella que, hace quince años, había arrancado su carrera con 22,44 millones de dólares sólo en el mercado estadounidense y se había trepado directo al número uno.
El contraste que duele en los balances
Para dimensionar la diferencia, alcanza con un cálculo simple y casi escolar (uno de esos que se hacen con calculadora en la mano mientras el café se enfría): lo que juntó El precio de la red en todo el mundo durante su primer fin de semana equivale a poco más de un tercio de lo que había juntado La red social sólo en Norteamérica en el suyo. En la jerga de las distribuidoras, esto es lo que se llama un debut tibio, cuando no preocupante. La película quedó en el quinto puesto de la taquilla norteamericana, un puesto que no es del todo malo pero que, para un lanzamiento apoyado por un nombre fuerte y por una protagonista con Oscar fresco, sabe a poco.
El presupuesto estimado de la película oscila entre 30 y 42 millones de dólares, según distintas fuentes de la industria que fueron citadas por los principales portales especializados. Con esa base de costos, y con los números del primer fin de semana sobre la mesa, la diferencia entre lo invertido y lo recaudado en tres días es significativa para Sony, la distribuidora. Y no porque esté en juego la quiebra de nadie, sino porque la lógica de Hollywood se sigue rigiendo, en gran parte, por la performance inicial: es en la primera semana donde se decide si una película se queda en muchas salas, si se le suma publicidad extra o si se la empieza a correr hacia el streaming.
Qué se sabe del film y por qué importa
El precio de la red fue escrita y dirigida por Aaron Sorkin, el mismo guionista de La red social y de un puñado de películas y series que, les gusten o no, forman parte del canon reciente del cine sobre poder, medios y tecnología. La protagonista es Mikey Madison, quien en 2025 ganó el Oscar a mejor actriz por Anora, después de casi dos años sin estrenar otro film. Madison, además, ya tiene próximos proyectos en carpeta, entre ellos una nueva adaptación de La máscara de la muerte roja, dirigida por Charlie Polinger. El rendimiento de esas próximas películas terminará de dibujar el rumbo de su carrera tras el reconocimiento de la academia.
Ahora bien, ¿el debut puede remontar en las próximas semanas o el primer número marca el techo? La respuesta corta y honesta es: depende, y no conviene animarse con ninguno de los dos escenarios en caliente. En el negocio cinematográfico, algunos títulos recuperan terreno gradualmente a través del boca a boca, sobre todo cuando la crítica acompaña y la película encuentra un público que no salió corriendo el primer fin de semana. Otros, en cambio, consolidan su caída desde el primer fin de semana, y los distribuidores empiezan a hablar de ventanas de streaming y de mercados internacionales como única tabla de salvación.
“La película juntó 9 millones en su primer fin de semana, contra 22 millones de La red social en su debut estadounidense; el contraste duele en los balances de Sony.”Lectura de los datos difundidos por la industria
- El precio de la red debutó con 9 millones de dólares globales en su primer fin de semana (5,5 en EE.UU. y 3,5 en el resto del mundo).
- La película quedó en el quinto puesto de la taquilla norteamericana, lejos del número uno.
- Su presupuesto estimado oscila entre 30 y 42 millones de dólares, según distintas fuentes de la industria.
- Para comparar: La red social había arrancado con 22,44 millones sólo en Estados Unidos en su debut.
- La distribución corre por cuenta de Sony, que mira de cerca la performance de las próximas semanas.
(Dicho todo esto, y mientras las productoras miran planillas y los críticos escriben reseñas, queda para el lector una pregunta que no es técnica: si a uno le gustó La red social en 2010, ¿le alcanza con eso para pagar una entrada y ver qué hizo Sorkin quince años después? La respuesta, otra vez, se juega el dedo.)
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