Lunes, 7 de septiembre de 2026
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Diario Quebrada

El bolsillo de las familias aprieta y el mostrador de las pymes lo siente en cada cierre de caja

La Confederación Argentina de la Mediana Empresa difundió que las ventas minoristas pyme retrocedieron 0,2% interanual y 2,7% contra julio, en un agosto donde las familias concentraron el gasto en lo indispensable y dejaron en pausa los bienes durables

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Walter GuanucoMinería y Puna · 7 DE SEPT DE 2026 · 3 min de lectura

Las ventas en los comercios minoristas pymes cerraron el mes de agosto con una caída de 0,2% frente al mismo mes del año pasado, medidas en términos reales, y con un retroceso de 2,7% respecto de julio, de acuerdo con el índice que elabora la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), una entidad que desde hace décadas radiografía la salud del mostrador chico en la Argentina y que en esta oportunidad volvió a dejar al descubierto el peso que las tarifas de servicios y el endeudamiento acumulado de las familias ejercen sobre el consumo de cercanía, ese que sostiene la economía de los barrios, las avenidas comerciales del interior y los corredores de la Ciudad de Buenos Aires.

Un gasto cada vez más concentrado en lo indispensable

El comportamiento de los compradores durante agosto estuvo marcado por una cautela que los propios relevadores de la CAME describen con crudeza: las familias concentraron el gasto en productos indispensables y postergaron la compra de bienes durables, de calzado formal y de aquellos artículos que solían completar la lista a fin de mes. El consumo puntual que se observó en panificados, en indumentaria infantil y en regalería estuvo empujado por el calendario escolar y por el Día del Niño, pero esas puntas de consumo no alcanzaron para compensar la caída general, que acumula en lo que va del año un descenso de 2,4%, una cifra que no es menor si se piensa que se trata del tercer ejercicio consecutivo en el que el mostrador pyme termina ajustándose el cinturón, aun cuando en distintos momentos del calendario electoral se prometió que el crédito volvería a las góndolas y que las cuotas sin interés iban a dinamizar la rueda del consumo masivo.

Márgenes más flacos y cuotas que ya no seducen

Desde el lado de los comercios, el cuadro de situación se completa con márgenes cada vez más estrechos, golpeados por las actualizaciones en las listas mayoristas, por el costo de los fletes y por la competencia de productos importados de bajo costo que cruzan la frontera y se acomodan en las estanterías a precios que el comercio local muchas veces no puede igualar. Ante la dificultad para ofrecer cuotas sin interés en un contexto de tasas todavía elevadas, muchos locales pymes recurrieron al descuento por pago en efectivo, a las liquidaciones de temporada y a las promociones bancarias como herramientas principales para mover el stock que de otro modo iba a quedar acumulando polvo en los estantes, mientras la fecha de pago de los proveedores se acercaba sin que la caja registradora terminara de cerrar en positivo.

La lectura de los propios comerciantes

Por rubro: cuatro sectores en verde y tres en rojo

En el corte por rubro, el índice de CAME muestra que cuatro de los siete sectores medidos crecieron en la comparación interanual: Perfumería lideró la suba con un 12,8%, seguida por Textil e indumentaria con 6,4%, Calzado y marroquinería con 1,2% y Ferretería y materiales para la construcción con 0,3%. Del otro lado de la tabla, retrocedieron Bazar, decoración y muebles (-4,8%), Alimentos y bebidas (-2,5%) y Farmacia (-0,5%), un detalle que llama la atención porque refleja que ni siquiera los rubros de consumo más cotidiano lograron escapar de la lógica de achique que imponen las familias cuando el salario llega con los servicios ya descontados y la tarjeta de crédito acumula cuotas de meses anteriores que se vuelven imposibles de pagar sin resignar otra cosa. En medio de ese escenario, las ventas online de locales con presencia física crecieron 17,6% interanual y 0,4% respecto de julio, una señal de que la transformación digital del comercio barrial ya dejó de ser una promesa de manual y se convirtió en una necesidad concreta para sostener la facturación, aun cuando la conectividad y los costos logísticos en el interior del país siguen siendo una traba para muchos emprendedores que todavía dependen del cliente que pasa por la vereda.

WG
Walter GuanucoMinería y Puna

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