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Miércoles, 21 de octubre de 2026
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Diario Quebrada

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El bocado que incomoda a Maru Botana en el jurado de MasterChef Celebrity

Una fracción de arveja, una frase fuera de programa y un nombre que muchos ya pronuncian como reemplazo: la pastelera quedó en el centro de un debate que va mucho más allá de la cocina.

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Iván AramayoCultura y patrimonio · · 4 min de lectura
El bocado que incomoda a Maru Botana en el jurado de MasterChef Celebrity

Lo vi mientras hacía la cola del colectivo, en el celular de la chica que tenía al lado: un video de MasterChef Celebrity donde se ve a Maru Botana inclinar la cuchara, probar apenas una esquinitas de un plato y devolverle el plato al participante casi intacto. Me acordé, no sé por qué, de la primera vez que mi vieja me llevó a comer a lo de una tía en Salta: la tía te sentaba y te decía «comé tranquilo», pero al primer bocado ya te estaba mirando la cara como esperando el veredicto. Comer, en este país, es un acto casi confesional. Por eso lo de Maru cuesta tanto de digerir (nunca mejor dicho).

En las últimas semanas, en las redes y en las sobremesas, se instaló un cuestionamiento puntual a su paso por el jurado: la porción que se lleva a la boca sería demasiado chica como para sostener una devolución con autoridad. Lo describió un panelista del ciclo con una imagen que se volvió referencia: una arveja cortada en cuatro partes, de la que la cocinera probaría apenas una fracción. Como cuando en el cerro alguien te invita un mate y le das un sorbito tan chiquito que el dueño de la pava te mira con cara de «¿qué te pasó?». Esa misma lógica es la que hoy les incomoda a muchos televidentes.

La visitante que muchos piden que se quede

El debate tomó más fuerza con la visita de Dolli Irigoyen como jurado invitada. La chef de toda la vida, la de los libros gordos y la voz firme, se sentó a probar los platos con una actitud bien distinta: come, prueba, repite si hace falta. Frente a ella, Botana quedó en offside. En redes no tardaron en aparecer posteos proponiendo el reemplazo, y la comparación entre ambas terminó operando como un juicio paralelo al que el programa no había previsto.

“Hay que comer de todo, para eso me pagan.”Damián Betular, durante una devolución en MasterChef Celebrity

La frase fue de Betular, se la dijo al aire mientras probaba un plato que la Negra Vernaci le había advertido que estaba pasado de cocción. Pero muchos la leyeron como una pulla indirecta hacia Botana. Esa es la magia (y la maldición) del off the record sin querer: cuando el contexto ya está cargado, todo suena a mensaje cifrado.

  • El tamaño de la porción que se lleva a la boca antes de opinar.
  • La comparación con sus pares de jurado, que prueban sin reparos.
  • La llegada de Dolli Irigoyen como espejo de una manera opuesta de degustar.
  • La frase de Betular, leída en redes como ّ indirecto al estilo Botana.
  • La entrada de Botana al ciclo tras la salida de Donato De Santis, que la dejó más expuesta.

Acá viene la copla que me quedó dando vueltas, de las que cantaba mi abuelo mientras pelaba papas: «come bien, compadrito, que el que no come bien no puede aconsejar al que cocina». Parece escrita para este momento. Lo que está en juego no es cuánto come una jurado, sino la credibilidad de la devolución que da después. Un bocado mínimo es una opinión a medias, y en un programa donde se decide todo por el paladar, una opinión a medias es media derrota.

Las redes no deciden la grilla, eso lo sabemos. Pero el volumen del debate ya instaló una pregunta incómoda, de esas que los productores suelen esquivar hasta que no queda otra: ¿qué espera el público de quien ocupa el lugar de juez en un concurso de cocina? ¿Una degustación completa, aunque se coma todo? ¿Una devolución sentada, aunque sea chica? Lo concreto es que Botana sigue en el jurado. Lo incierto, cuánto.

A qué prestarle atención este finde

  • El próximo capítulo de MasterChef Celebrity, para ver si el jurado corrige la porción o se hace cargo del bocado simbólico.
  • Las devoluciones de Dolli Irigoyen en otros formatos, para entender de dónde viene el estándar que se le pide a un jurado.
  • Las redes después de cada emisión, donde la conversación se mide en tiempo real y suele anticipar los cambios.

Mientras tanto, yo voy a seguir mirando la tele con la misma chica de la cola del colectivo. Ahora ya somos dos investigando los bocado ajenos, que es casi un deporte de siglo veintiuno.

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Iván AramayoCultura y patrimonio

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