Diviiino baja la persiana: un restaurante porteño que no pudo esquivar la caída del consumo
El local de Palermo dejará de operar en septiembre, después de seis años y con una merma de veinte por ciento en sus ventas de 2025. Sus socias y socios atribuyen el desenlace a la sobreoferta gastronómica y a un cambio de hábitos que se inclina por opciones más económicas.

A unos 900 cubiertos por mes se redujo durante 2025 la actividad de Diviiino, el restaurante que desde 2019 funciona sobre la calle Cabrera, en el barrio porteño de Palermo. Esa cifra representa una caída cercana al veinte por ciento frente a los 1.200 cubiertos mensuales que el negocio llegó a registrar en 2024, según informó Nicole Andelman, socia gerente del local, en diálogo con este medio.
El emprendimiento había nacido en 2021 con una inversión inicial de 60.000 dólares aportados por tres socios, en un pequeño local de la esquina de Arévalo y Cabrera, con una propuesta centrada en sándwiches y espumantes. La posterior mudanza a Villa Crespo y la apertura de un segundo punto en Bajo Belgrano, en sociedad con otro grupo gastronómico, no prosperaron: aquella segunda sede terminó cerrando y la marca regresó a Palermo, donde en la actualidad opera con nueve empleados en su única sucursal de Cabrera y Godoy Cruz.
Un mercado sobresaturado y un consumidor más austero
Andelman vinculó la merma de ventas con una transformación en los hábitos de consumo que se advierte con claridad en el barrio. En sus palabras, el público prioriza hoy propuestas de menor ticket promedio, en un contexto en el que la oferta gastronómica no deja de multiplicarse. La comparación resulta elocuente: mientras Diviiino perdió veinte por ciento de facturación interanual, el segmento de sándwiches y hamburguesas se expande en la ciudad con propuestas que parten de precios sensiblemente más bajos.
“El consumo está cambiando bastante respecto de cómo era hace un par de años. Están abriendo muchas sandwicherías y hamburgueserías, porque hoy es lo más barato y lo que la mayoría de la gente se puede permitir.”Nicole Andelman, socia gerente de Diviiino
La socia gerente añadió otra lectura del cuadro de situación, al señalar que el rubro enfrenta una sobreoferta inédita que se suma a un escenario económico adverso. La conjunción de ambos factores, explicó, configura un escenario particularmente complejo para los locales independientes que no cuentan con estructuras de gran escala.
“El rubro gastronómico está muy difícil. En parte porque hay una sobreoferta increíble, en parte porque es un momento económico complicado.”Nicole Andelman, socia gerente de Diviiino
Sin comprador para el fondo de comercio
Los cuatro socios de Diviiino intentaron durante varios meses colocar el fondo de comercio sin encontrar interesados. Andelman atribuyó esa dificultad a dos razones: las dimensiones del salón, considerado amplio y difícil de colmatar con el flujo de público actual, y un mercado de pases comerciales golpeado por la cantidad de cierres simultáneos. En la feria, suele decirse, se paga lo que el contexto permite: en este caso, el contexto no acompañó.
- El bar El Álamo cerró su sede de Palermo a fines de julio.
- Los Laureles, de Barracas, bajó la persiana en agosto tras más de 130 años de actividad.
- Sofá y Santa Evita anunció su cierre también para fines de septiembre.
La salida de Diviiino se inscribe en una secuencia de cierres que en las últimas semanas afectó a varias referencias del mapa gastronómico porteño, con casos de muy distinta trayectoria y volumen. Lo que comparten, según la lectura de los operadores consultados, es la combinación de un consumidor más selectivo y un mercado que ya no convalida la proliferación de propuestas deticket medio.
Cuatro caminos por separado
El cierre de Diviiino no implica el retiro de sus cuatro socios de la actividad gastronómica. Uno de ellos continúa al frente de otros bares y trabaja en el desarrollo de una nueva propuesta de cocina asiática; otro conduce una ostería propia; el cuarto dirige una empresa familiar dedicada a la elaboración de panificados. Andelman, por su parte, evalúa la apertura de un nuevo proyecto en Mar del Plata, en una señal de que la salida del local de Palermo no equivale a un abandono del sector.
De cara a la próxima temporada, los indicadores que conviene seguir son dos: la evolución del consumo en segmentos de ticket medio en Palermo y Villa Crespo, y la dinámica del mercado de pases comerciales, donde la abundancia de fondos en venta podría empezar a presionar los valores a la baja. La temporada que se inicia en septiembre ofrecerá la primera lectura concreta de cuánto pesa, en términos reales, el ajuste que ya muestran los números de 2025.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

La próxima gran actualización de Ethereum está en camino

La carrera de la UBA de 3 años, sin costo y con salida laboral en la medicina: cuál es

Junio cerraría con un nivel de inflación similar al de mayo, incluso con las subas tarifarias
