Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Diario Quebrada

Diario Quebrada

Diez años y un cumpleaños compartido: los Pearson siguen siendo familia

La serie de Dan Fogelman que arrancó el 20 de septiembre de 2016 cumple una vuelta al lógico sin prisa y sin pausa, con sus seis temporadas, sus 106 capítulos y un reparto que todavía se busca en la guía.

IA
Iván AramayoCultura y patrimonio · · 3 min de lectura
Diez años y un cumpleaños compartido: los Pearson siguen siendo familia

Vayan a buscar el control remoto, porque este 20 de septiembre se cumplen diez años del debut de This Is Us, la serie que Dan Fogelman imaginó como una postal familiar con demasiadas capas. Yo la crucé por primera vez un martes cualquiera, sin saber que me iba a quedar pegado a la pantalla como si fuera un álbum de fotos ajeno. La historia de los Pearson arrancó aquel 20 de septiembre de 2016 y, seis temporadas después, cerró con 106 episodios que todavía dan vueltas en la cabeza de más de uno.

La puerta de entrada es casi un juego de ingenio: cuatro personajes que comparten fecha de cumpleaños y que, episodio a episodio, van mostrando que pertenecen a la misma familia. El capítulo piloto, de unos cuarenta minutos, arranca con esa coincidencia y termina revelando un parentesco que cambia todo lo que uno creyó ver. Ese truco de arranque sostiene una narración que se mueve entre dos marcos temporales y que va saltando de padres a hijos como quien hojea un cuaderno escolar.

Un reparto coral que sostiene la historia

  • Sterling K. Brown, el hijo que terminó siendo el ancla emocional de la saga.
  • Milo Ventimiglia, el padre que aparece y desaparece según la época que toque contar.
  • Mandy Moore, la madre que arma y desarma la familia con la misma energía.
  • Chrissy Metz, Justin Hartley y Ron Cephas Jones, los otros vértices del triángulo Pearson.

El punto fuerte de la propuesta es que no hay un solo Pearson protagonista, sino varios. Fogelman apostó por una narración coral, donde cada personaje lleva su propio paquete de derrotas y redenciones. Los vínculos entre padres e hijos se construyen con paciencia de relojero: un diálogo acá, una mudanza allá, una pérdida que cambia el tono de toda una temporada. Esa estructura de saltos temporales es la marca de la casa y la que vuelve a la serie un objeto raro dentro del drama familiar televisivo.

(Digo esto y reconozco que lloré más de lo que admite un varón de cuarenta y pico: el episodio del hospital, el del cumpleaños número 40, el de la pileta. No me juzguen, ya lo hicieron los algoritmos de streaming.)

“Cumpleaños feliz, te cantan los Pearson, y uno termina cantando también, mal y bajito, en el sillón.”Ofrenda del cronista

Para festejar los diez años de This Is Us, el plan es simple y rendidor: binge de los seis capítulos clave de cada temporada, dejar correr el llanto sin culpa y, si queda tiempo, repasar las entrevistas viejas a Fogelman, que siempre tuvo bien en claro que el melodrama era el género y no el accidente. La pregunta que queda dando vueltas es casi de café: en esta época de antologías y de series con cierre automático, qué lugar ocupan los dramas familiares largos, de los que te piden compromiso y te devuelven mocos. Mi respuesta, ya la saben: This Is Us sigue siendo de las poquitas series que uno puede recomendar a un hermano, a un viejo y a un amigo, sin tener que aclarar demasiado.

IA
Iván AramayoCultura y patrimonio

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo