Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Diario Quebrada

Diario Quebrada

Portada — Vida —

Ciática sin vuelta atrás: por qué cada espalda necesita su propio ritmo de ejercicios

La fisioterapeuta Jennifer Howe y el cirujano ortopédico Rohan Desai detallan cómo adaptar los movimientos de cadera, abdomen y zona lumbar a la respuesta de cada paciente, y remarcan las señales de alarma que obligan a interrumpir la rutina y consultar de inmediato.

NS
Noelia SajamaComunidades y territorio · · 3 min de lectura
Ciática sin vuelta atrás: por qué cada espalda necesita su propio ritmo de ejercicios

A Cristina se le cruzó la ciática un lunes, mientras levantaba una bolsa de mandado en el mercado de su barrio, y desde entonces convive con un latigazo que le baja por la nalga y le quema la cara posterior del muslo derecho. Como ella, miles de personas en la Argentina se topan con un dolor que no avisa y que empuja, literalmente, a buscar respuestas rápidas en Google. Pero la clave no está en copiar la rutina del vecino ni en aguantar el dolor en silencio: la explican especialistas como la fisioterapeuta Jennifer Howe y el cirujano ortopédico de columna Rohan Desai, que remarcan una y otra vez la misma idea: cada espalda pide su propio ritmo, y los movimientos deben interrumpirse apenas el cuerpo las avisa que algo no va.

Señales que obligan a frenar y consultar

Antes de estirarse en la cama o en el piso con la ilusión de calmarla, conviene mirar con lupa lo que está pasando. El ejercicio debe interrumpirse de inmediato si genera más dolor o más presión de la que ya estaba. Y hay tres banderas rojas que requieren atención médica sin demora: debilidad muscular evidente, una pérdida marcada de sensibilidad y cambios en el control de la vejiga o de los intestinos. Desai, en su rol de cirujano ortopédico de columna, lo sintetiza así: la irritación del nervio ciático puede manifestarse como dolor, sensación de quemazón u hormigueo que compromete la región lumbar y se irradia a una pierna, pero esas molestias, por sí solas, no alcanzan para elegir una rutina de ejercicios.

Qué propone la fisioterapeuta, paso por paso

La propuesta de Howe, siempre como orientaciones que no sustituyen el diagnóstico profesional, pone el foco en tres zonas: cadera, abdomen y zona lumbar. El NICE, el organismo británico que fija estándares clínicos, recomienda recuperar las actividades cotidianas de acuerdo con la evolución de cada persona, un principio que la especialista traduce en tiempos concretos, pausas ni dudas.

  • Movilización de cadera. Acostado boca arriba, se coloca un tobillo sobre la rodilla de la otra pierna y se acercan ambas hacia el pecho, formando lo que se conoce como figura de cuatro. Se sostiene durante 30 segundos y se repite tres veces por lado, siempre que el dolor no aumente.
  • Estiramiento dirigido. Sostener una pierna por detrás de la rodilla y llevarla despacio hacia el hombro del lado contrario, sin tirones. La indicación es mantenerla medio minuto y repetir tres veces antes de cambiar de pierna.
  • Trabajo abdominal. Boca arriba, con las piernas flexionadas y las plantas de los pies apoyadas en la cama. Al contraer el abdomen, se acerca la parte baja de la espalda al apoyo. Howe plantea diez repeticiones, de cinco segundos cada una.
  • Cuidado a la zona lumbar. Acercar ambas rodillas al pecho puede sostenerse 30 segundos y repetirse tres veces si el dolor disminuye. Para molestias asociadas a una hernia discal, la especialista también describe un apoyo boca abajo sobre los antebrazos, con los codos alineados debajo de los hombros, durante 30 segundos, y solo si mejora el dolor que desciende por la pierna.

Cristina, mientras tanto, ya tiene cita con su traumatóloga y un plan adaptado a su hernia, especialmente que le detectó el kinesiólogo después de varias idas y vueltas. Lo que la comunidad reclama, lo que sus médicos de cabecera vienen pidiendo y lo que Howe y Desai subrayan en cada entrevista es lo mismo: que la espalda no se automedique, que se respete el tiempo de cada cuerpo y que se consulte ante la primera señal de alarma. Porque, como resume la propia paciente en la sala de espera, esta vez decidió que la ciática la lleve a un profesional y no al revés.

NS
Noelia SajamaComunidades y territorio

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo