Cáncer de próstata: por qué la edad para empezar a controlarse ya no es la misma para todos
El tumor más frecuente entre los varones después del de pulmón avanza casi siempre en silencio; qué dicen las guías internacionales sobre cuándo abrir la conversación con el médico según el riesgo individual de cada hombre.

A mí me toca contarles esto porque me lo crucé mientras revisaba los datos globales de GLOBOCAN y me pareció que vale la pena detenernos un rato: en 2022 se registraron en el mundo 1.467.854 diagnósticos nuevos de cáncer de próstata y 397.430 muertes por esa causa, lo que lo dejó como el segundo tumor más frecuente entre los hombres, apenas por debajo del cáncer de pulmón, y como responsable del 7,3 por ciento de todos los casos de cáncer en el planeta.
Lo primero que uno tiene que entender, y acá viene lo que más me preocupa como lectora antes que como cronista, es que esta enfermedad suele crecer sin dar síntomas durante años, en silencio absoluto, y cuando aparecen las primeras molestias urinarias, el dolor de huesos o la pérdida de peso, lo más probable es que el tumor ya esté en una etapa avanzada, por eso la única herramienta que hoy tenemos para cambiar esa historia es la evaluación del riesgo individual antes de que el cuerpo avise.
Qué pesa más a la hora de definir el riesgo
- La edad es el primer factor: la probabilidad de desarrollar la enfermedad crece a medida que suman años, y la mayoría de los diagnósticos se concentran después de los 65.
- Los antecedentes familiares cuentan y mucho: tener un padre, un hermano o un abuelo con cáncer de próstata eleva el riesgo de manera considerable.
- Las mutaciones en el gen BRCA2, las mismas que se suelen asociar con ciertos cánceres de mama en las mujeres, también pueden vincularse con tumores prostáticos de comportamiento más agresivo.
- La etnia y el origen geográfico influyen: los varones afrodescendientes y los hombres de ciertas regiones del mundo presentan tasas más altas de incidencia y de mortalidad.
Sobre la base de esos criterios, la Clínica Mayo recomienda que los varones con riesgo elevado empiecen a conversar con su equipo de salud sobre los controles preventivos entre los 40 y los 45 años, mientras que para la población general de entre 55 y 69 años el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de Estados Unidos sugiere tomar una decisión individual junto con un profesional, evaluando los beneficios y las limitaciones del análisis de antígeno prostático específico, conocido por las siglas PSA; a partir de los 70 años, ese mismo organismo desaconseja el tamizaje sistemático porque los potenciales daños empiezan a superar a los beneficios.
Qué es el PSA y por qué un valor alto no significa cáncer
El PSA es una proteína que producen tanto las células normales de la próstata como las células malignas, así que un resultado elevado no confirma un tumor pero sí puede justificar estudios adicionales; antes de alarmarse conviene saber que el ejercicio intenso, una inflamación prostática, una biopsia reciente o el uso de medicamentos como finasterida o dutasterida pueden alterar el número, y que ante un valor anormal lo habitual es repetir la prueba antes de avanzar con una resonancia magnética, biomarcadores en sangre u orina o un examen físico que permita ubicar zonas sospechosas y, eventualmente, tomar una biopsia dirigida.
Lo que la comunidad médica viene pidiendo, y lo que a mí como lectora me parece lo más razonable, es que cada hombre converse con su médico de cabecera sobre su historia familiar y sus antecedentes personales antes de cumplir los 50, para definir juntos cuándo conviene empezar y con qué frecuencia repetir los estudios, en lugar de esperar pasivamente a que el cuerpo dé señales que, en este tipo de tumor, muchas veces llegan demasiado tarde.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Pritelivir: la pastilla que rompe la resistencia del herpes en pacientes con defensas bajas

Un estudio revela cómo dejar de usar internet en el celular mejora la salud mental

