A 6.500 kilómetros de San Salvador, un arco de 67 metros corona la Plaza de la República mexicana
El Monumento a la Revolución de Ciudad de México, considerado el arco triunfal más alto del mundo, nació de un palacio legislativo inconcluso y hoy combina mirador, museo y mausoleo en pleno corazón de la capital azteca.

A unos 6.500 kilómetros en línea recta desde San Salvador de Jujuy —sobre el altiplano andino, a 1.259 metros sobre el nivel del mar—, y atravesando el istmo centroamericano hasta alcanzar el valle de México a 2.240 metros de altitud, se alza una estructura de 67 metros que, según las guías arquitectónicas que la describen, ostenta el récord de arco triunfal más alto del mundo. Se trata del Monumento a la Revolución, implantado en la Plaza de la República, en la alcaldía Cuauhtémoc de la Ciudad de México, a escasos metros del Paseo de la Reforma y con acceso directo desde la estación Revolución del Metro.
La mole actual no fue concebida como monumento. Su esqueleto metálico —cúpula y cuatro pilares— pertenece a un Palacio Legislativo Federal cuyas obras se iniciaron en septiembre de 1910, en el umbral mismo de la Revolución Mexicana, y quedaron paralizadas en 1912, cuando los recursos se desviaron hacia el conflicto armado. Recién entre 1933 y 1938 el arquitecto Carlos Obregón Santacilia reconvirtió la estructura abandonada en un monumento público, conservando la osamenta original y revistiéndola con una estética Art Déco.
Los cuatro pilares de la Revolución
Sobre cada uno de los cuatro pilares se emplazaron grupos escultóricos del artista Oliverio Martínez, dedicados a las cuatro leyes que el régimen revolucionario consideraba su columna vertebral: la Independencia, las Leyes de Reforma, las Leyes Agrarias y las Leyes Obreras. En las criptas del basamento, por añadidura, descansan los restos de cinco figuras centrales del siglo XX mexicano: Venustiano Carranza, Francisco I. Madero, Plutarco Elías Calles, Francisco Villa y Lázaro Cárdenas.
Qué se puede visitar hoy
- Museo Nacional de la Revolución, inaugurado en 1986 en la planta baja, con ocho salas permanentes y una temporal dedicadas al período 1857-1920, exhibidas mediante documentos, fotografías, banderas e insignias.
- Descenso guiado a los sectores de cimentación del antiguo palacio legislativo, una forma poco frecuente de asomarse a la ingeniería de principios del siglo XX.
- Ascenso en elevador panorámico hasta el mirador, ubicado a 65,7 metros de altura, desde donde se obtiene una vista de 360 grados sobre el valle de México.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Camino de Santiago costero: 280 km en 12 etapas y 22% más de peregrinos

Brasil: Destino Predilecto de Argentinos en Invierno - Razonamientos y Costos

